Antes decían convencidos que el partido que representaban era la mejor opción para el país. Pasaron algunos años y durante estos últimos meses enfrentaron la campaña electoral levantando otra bandera, lo que los obligó a cambiar parte de su discurso y dar algunas explicaciones.
Al igual que el fútbol, la política también tiene su mercado de pases. Durante los últimos años varios dirigentes dieron un portazo en sus partidos y se transformaron en adversarios políticos de sus excompañeros.
El oficialismo perdió varias figuras políticas desde que José Mujica se puso la banda presidencial y hoy la izquierda sufre un discurso crítico de quienes hasta hace poco estaban adentro.
Conrado Ramos era el subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y frenteamplista independiente, pero en agosto de 2010 renunció a su cargo.
Hoy, Ramos integra el Partido Independiente como compañero de fórmula del líder de la agrupación, Pablo Mieres.
Dijo que “meditó mucho” su decisión y que sufrió su desvinculación del Frente Amplio como “un duelo”.
Defendió la alternativa socialdemócrata que el Partido Independiente representa y en diálogo con El Observador opinó que las “enormes contradicciones” que tiene la coalición de izquierda ofician como un freno constante.
Al año siguiente, la izquierda sufrió otra baja notoria.
El senador Jorge Saravia tuvo duros enfrentamientos con varios líderes del Frente Amplio por el proyecto de ley que dejaba sin efecto la ley de Caducidad y tiempo después se terminó alejando.
En ese momento, Saravia dijo que iba a trabajar como un legislador independiente, pero poco tiempo después volvió al Partido Nacional y hasta llegó a ser precandidato a la Presidencia por esa agrupación política.
La oposición también sumó a sus filas a otra figura identificada con la izquierda como la ex directora del liceo Bauzá, Graciela Bianchi. Con una alta exposición mediática, Bianchi trabajó para la candidatura del nacionalista Luis Lacalle Pou.
Otro dirigente defraudado que militó por el Frente Amplio y ahora ya no lo hace es el exdiputado del Movimiento de Participación Popular (MPP), Esteban Pérez. Cuando Mujica ganó las internas de 2009, Pérez pensó que finalmente vería hacerse realidad su anhelado giro a la izquierda, pero a su juicio no se dio.
Según dijo, al igual que otros tupamaros decidieron que votarán en blanco, y de ese modo pronunciarse sólo en contra de la baja de la edad de imputabilidad.
“Habrá muchos votos en blanco; en general los viejos tupamaros estamos en esa línea”, dijo Pérez en declaraciones efectuadas al diario El País.
Para el otro bando
Pero la izquierda también recibió apoyos de exintegrantes de los partidos tradicionales.
Alberto Scavarelli, exlegislador colorado y prosecretario de la Presidencia durante el segundo gobierno de Julio María Sanguinetti, apoyó públicamente a Tabaré Vázquez para esta instancia electoral luego de una serie de “reuniones inolvidables” que tuvo con el candidato frenteamplista.
Scavarelli dijo a El Observador que es un “privilegio como país” tener una figura con el “altísimo nivel intelectual” del expresidente. Renunció al Partido Colorado porque se había “cumplido una etapa” y anunció su voto al Frente Amplio aunque sin adherirse a la coalición.
Dijo que recibió “varias ofertas” para integrar listas frenteamplistas pero prefirió no ser candidato al Parlamento.
Otro que se acercó a Vázquez fue Daniel Borrelli, quien llegó a ser ministro del Interior durante el gobierno de Jorge Batlle.
Ahora, asesora al candidato frenteamplista en temas de seguridad con un discurso difícil de digerir para la izquierda, defendiendo la “tolerancia cero” al delito y la “mano dura”. Esos términos fueron utilizados por Borrelli en una entrevista con Búsqueda.
En tanto, la exdirigente colorada, Glenda Roldán, dio un paso más y oficializó su afiliación al Frente Amplio.
Desde su lugar, trabajó para acercar votos batllistas a la izquierda. “Los batllistas no somos bobos, somos gente inteligente y progresista. Los batllistas no vamos a votar a nadie de derecha”, dijo en un acto de la fórmula integrada por Vázquez y Raúl Sendic.