“Desvestir a un santo para vestir a otro”. Año tras año, eso es lo que se pretende evitar, y casi siempre sin suerte, cuando los legisladores deben apelar a resignaciones en la Rendición de Cuentas y así otorgar más recursos a determinados organismos.
Darle dinero a uno significa restar fondos de otro lugar. Algo inevitable cuando no existe una previsión de gasto mayor al que dispone el gobierno.
Esto fue lo que pasó este año en la Cámara de Diputados, que intentó cumplir con todos los reclamos reasignando a través de aditivos y sustitutivos un total de US$ 39 millones.
El oficialismo evitó en un primer momento revelar las fuentes de ese dinero. “Si yo digo ahora de dónde salen esos recursos, en media hora tengo a los jerarcas perjudicados reclamándome”, le dijo a El Observador un diputado nacionalista.
Su reflexión estaba justificada. El director frenteamplista del Instituto Nacional de Colonización (INC), Andrés Berterreche, cumplió esas predicciones y no escatimó en sus descargos, señalando por ejemplo que en la coalición existe un “odio puro” hacia esa institución.
Uno de los aditivos en cuestión plantea reasignar $ 100 millones que hasta ahora se destinan a Colonización para redirigirlos a dos proyectos del Hospital de Clínicas. Uno, relacionado con el tratamiento del cáncer de próstata. Otro, vinculado a la creación de un centro de referencia de medicina materno-fetal.
Apenas presentada, la propuesta trascendió rápidamente y llegó a conocimiento de los involucrados. “Si pueden, harían desaparecer al instituto”, afirmó Berterreche, claramente molesto al aducir un “ensañamiento” contra el INC.
Su comentario hacía referencia a lo sucedido en la pasada Rendición de Cuentas, en la que Colonización también fue la fuente de recursos para financiar al nuevo fideicomiso que el gobierno creó para “integración social urbana”, en el marco del plan para regularizar los asentamientos. El INC perdió así la recaudación del adicional al Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales sobre inmuebles rurales y de la sobretasa del Impuesto al Patrimonio.
La coalición de gobierno de desligó, en parte, de la nueva decisión. Diputados del oficialismo señalaron a El Observador que la decisión correspondió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que “identificó” en el Presupuesto una serie de “partidas no ejecutadas” que se podían reasignar.
Según la explicación oficial, esos $ 100 millones “estaban en Colonización y no se usaban”. Pero Berterreche discrepa y afirma que “no está claró de dónde saldrá la plata”.
El análisis, afirmó el frenteamplista, le llevará un tiempo. En el oficialismo se indicó que esa partida estaba prevista para el Fondo de Integración Social y Urbana (FISU), y formaría parte del dinero que fue hacia el “buque insignia” del gobierno.
El director frenteamplista dijo dudar en cambio si ese dinero no es parte de los US$ 15 millones de una partida compensatoria que se había otorgado por la quita del año pasado, pero que el organismo aún no recibió.
“Sea lo que sea, es un ensañamiento encarnizado contra Colonización”, afirmó.
A los dos programas referidos del Hospital de Clínicas irán también $ 20 millones provenientes de otras “partidas no ejecutadas” e identificadas por el MEF, una de ellas de un fondo previsto para el pago de sentencias del viejo litigio de los funcionarios judiciales.
Las dos partidas forman parte de los $ 230 millones reasignados que la coalición de gobierno englobó en las áreas de “ciencia, tecnología e innovación”, y que incluye a la Universidad de la República.
Esa casa de estudios percibirá el año que viene $ 143 millones, que servirán de compensación por la pérdida que, por igual monto, le significará la derogación del impuesto adicional al Fondo de Solidaridad, también incluido en la Rendición de Cuentas.
En concreto la cifra es similar al 25% de la recaudación anual de se tributo, que la universidad comenzará a perder en 2023 según el cronograma previsto. Diputados eludió definir qué pasará en los años siguientes, y dejó esa definición en manos del Senado.
El dinero saldrá de parte de las utilidades que el Banco República destina anualmente al Fondo Nacional para el Desarrollo (Fondes).
Otras áreas de la ciencia que serán beneficiadas serán el Programa de Desarrollo para las Ciencias Básicas (Pedeciba), la Agencia Nacional de Investigación en Innovación (ANII) y el Fondo María Viñas.
Por otra parte, la Junta Nacional de Drogas (JND) recibirá una partida suplementaria de $ 50 millones, que se sumarán a los $ 40 millones que ese organismo ya recibió en el mensaje del Poder Ejecutivo. En conjunto, son $ 10 millones menos que lo que su presidente, Daniel Radío, estimó necesarios para cumplir los cometidos asignados anualmente.
El grueso de las reasignaciones beneficiaron a los funcionarios policiales y militares, con un incremento adicional de 2,5% en promedio a lo pautado por el Poder Ejecutivo para todos los funcionarios públicos.
Representa en cada caso unos $ 400 millones anuales, que saldrán de redeficiones presupuestales internas en los ministerios de Defensa y de Interior.