Uruguay se convirtió el jueves en el primer país de América Latina en legalizar la unión civil de parejas homosexuales, tras la promulgación por parte del presidente Tabaré Vázquez de una ley que consagra las uniones concubinarias de distinto o igual sexo.
Hasta el momento las uniones de parejas homosexuales sólo estaban reguladas en la región en Ciudad de México, el estado brasileño de Rio Grande do Sul y en tres zonas argentinas: Buenos Aires, Villa Carlos Paz y provincia de Río Negro.
El diputado oficialista Diego Cánepa, redactor del proyecto original, destacó a la AFP que la nueva ley "profundiza la democracia, protege la diversidad de opciones y deja de lado la discriminación existente en materia legislativa que amparaba determinadas preferencias".
Camino a su aprobación, la propuesta transitó por intensos debates en las cámaras de Diputados y Senadores hasta ser refrendada finalmente con los votos de la coalición de izquierda en el poder, Frente Amplio, que cuenta con la mayoría parlamentaria.
María Paz, activista del Colectivo Oveja Negra que trabaja en defensa de la diversidad de género de gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros, calificó la aprobación de la norma como "el primer paso en el reconocimiento de uno de nuestros derechos" y atribuyó la misma a "la sensatez de algunos legisladores".
Reconoció no obstante que "el ideal sigue siendo el casamiento" y consideró "demasiado extenso" el período de cinco años requerido para legalizar el vínculo.
(AFP)