El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) decidió impulsar la creación de un consorcio en la citricultura, con participación del sector privado, con el propósito de “dar una orientación” al convenio de saneamiento y certificación de plantas, informó a El Observador el asesor citrícola del MGAP, Federico Montes.
La decisión de crear el consorcio fue adoptada en diciembre pasado y se pondrá en marcha en marzo próximo. El consorcio estará integrado por representantes del MGAP, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y del Instituto Nacional de Semillas (Inase).
Por el sector privado, el consorcio estará integrado por representantes de los viveristas comerciales, de los viveros de uso propio, de los productores y de las empresas citrícolas exportadoras.
“Es una idea innovadora para la citricultura”, remarcó Montes, y agregó que en ese ámbito se irá definiendo “qué variedades de plantas y qué condiciones fitosanitarias queremos”.
De esa forma, se espera “dar una orientación al convenio de saneamiento, ver cuáles variedades multiplicar y definir los acuerdos que se hagan en el mundo con los obtentores de variedades patentadas”, agregó el asesor del MGAP.
Montes adelantó que el trabajo del consorcio “lo veo en el proyecto de trazabilidad” de la fruta cítrica”, que ya existe del predio al consumidor final, pero que deberá empezar “en el microinjerto, que es donde nace el concepto de inocuidad, de seguridad alimentaria y de certificación de procesos. Si se concreta, Uruguay será pionero en el mundo”.
Los objetivos del consoricio son más ambiciosos, pues se espera “acompañar el trabajo genético con un mapa de georeferenciamiento de la citricultura uruguaya”, anticipó Montes.
“Queremos tener el georeferenciamiento a partir de variedades del programa de saneamiento y certificación de plantas”, dijo el asesor del MGAP. También se incluirán datos de productividad y de calibre de la fruta cosechada.
Por otra parte, los datos permitirán a los obtentores de patentes ubicar dónde están las plantas, así como también se podrá tener esa información ante un eventual problema sanitario.
Montes aseguró que la trazabilidad y la certificación de la fruta cítrica, al igual que la equidad de género y la calidad del trabajo, “cada vez se valora más en el mundo, como el cuidado del medio ambiente”. Y que el país que logra tener esas características “gana un plus” en los mercados.
Como se recordará, ya está en vigencia la resolución que obliga a la certificación de las plantas cítricas en el país, una condición necesaria para acceder a los mercados más exigentes.
El consorcio se encamina en la misma dirección dentro de la política impulsada por el MGAP. Un mojón fue el año pasado la habilitación del mercado de EEUU para la fruta cítrica uruguaya.
Cuatro pilares
La producción citrícola, que fue declarada “estratégica” por el Gabinete Productivo, camina hacia un nuevo desarrollo. Por eso el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) aprobó un plan estratégico sustentado en cuatro pilares: la inserción internacional; investigación y desarrollo; sustentabilidad social; y un programa de saneamiento y certificación de plantas. En este último aspecto se basa la creación del consorcio citrícola.