“Hay un cierto alivio y una leve expectativa” dijo a El Observador un funcionario de la Torre Ejecutiva cuando le pregunté cómo había caído en el gobierno la renuncia del polémico secretario de Comercio argentino Guillermo Moreno, el autor de una política que dejó la economía del vecino país en medio de la destrucción y la crisis, ya que con sus políticas condenó a Argentina a perder el autoabastecimiento petrolero y la colocó en la necesidad hasta de importar trigo justo en la tierra de Perón y Maradona que supo ser el granero del mundo, por citar solo algunas de las macanas que cometió ese funcionario del cerno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) que esta semana retomó sus funciones tras una convalecencia `por problemas de salud y rearmó su gabinete ministerial con funcionarios marxistas que le van a dar el gusto de mantener y profundizar el “modelo” económico que aisló a ese país del mundo sensato.
Cristina y MujiK
El nuevo ministro de Economía de argentina presagia más problemas para Uruguay pero en el entorno presidencial siguen creyendo ingenuamente en el diálogo