Pérez dijo que su organización ha entregado en promedio 75 toneladas de comida por semana, de las que 20 fueron distribuidas a través de la Intendencia de Montevideo.
La demanda, afirmó el director de Uruguay Adelante, seguirá bajando. "Semanalmente nos están llegando avisos de que, apenas empiece la primavera y aflojen los fríos, estarían dejando de cocinar para la comunidad" dijo, con respecto al mensaje que les ha llegado desde varios de estos emprendimientos.
"Se ha salido a decir que estábamos en una cruzada para conseguir datos e información para hacerle el trabajo rastrero al gobierno" protestó Pérez en referencia a la gran cuestionada: la Coordinadora de Ollas Populares. "Nada más lejos de eso". Lo que se está haciendo, explicó, es buscar datos "en territorio" para, por ejemplo, trabajar con la gente: lograr que el policlínico de ASSE llegue donde tiene que llegar, para que se abra la puerta en lugares en que "no llega ni la Policía ni Bomberos, o donde no entra una ambulancia".
Gracias al contacto con los referentes barriales, señaló, se están llegando a actualizar los controles médicos a niños que, "de repente, hace cuatro años que no se hacían un control".
Pérez afirmó que se está avanzando con el Ministerio de Transporte en un convenio que permita a 50 merenderos tener un local en el que, además de servir la comida, se pueda trabajar a futuro. "No queremos trabajar en base a la comida", dijo. "La comida es un medio que le permitió al Estado y a nosotros llegar a lugares donde antes no llegábamos". La intención, subrayó, es avanzar en la generación de distintas herramientas que les permita a esas personas "dejar de depender cuanto antes de nosotros".
El relato
Por otra parte, Uruguay Adelante estima que unas 20 mil personas estarían en el universo de la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS). Pérez lamentó al respecto que, desde octubre del año pasado, esa organización no aporte datos que permitan realizar una proyección y programación.
Lo mismo sucede en el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Respondiendo a una invitación personal, el ministro Martín Lema compareció este lunes ante el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado. Junto al director de Transferencias y Análisis de Datos, Antonio Manzi, concurrió allí a informar sobre las acciones que su cartera está desarrollando.
Los números del Mides allí expresados, que ratifican lo expresado por Uruguay Adelante, señalan que las ollas funcionando al cierre de agosto son 10% menos que las que había en el mismo mes del año pasado. Las porciones servidas allí, por su parte, bajaron 31%. "Bajaron las ollas y la cantidad de gente por olla", señala el informe.
En total, según estas cifras, agosto promedió 146.384 porciones semanales, 90.508 en ollas y 55.876 en merenderos. En agosto de 2021 habían sido 206.920 porciones a la semana (130.996 en ollas y 75.924 en merenderos). La semana pasada, según los números del Mides, se entregaron 71.892 kilos de alimentos. Si se mide desde el inicio de la pandemia, fueron casi 5.400 toneladas.
El ministerio también actualizó datos del Ejército. Los platos de comida elaborados por los militares a pedido de los gobiernos departamentales pasaron de 508.000 en el primer semestre de 2021 a 193.000 en el mismo período de 2022. A su vez, en el Sistema Nacional de Comedores, las cifras oficiales indican que entre enero y junio de este año hubo 8.000 usuarios menos por día en promedio.
Fuentes coloradas señalaron a El Observador que, según la información aportada por Lema, se está llegando efectivamente con alimentación a 198 mil personas por distintas vías, lo que demuestra que "vienen descendiendo claramente los niveles de demanda". Ante el CEN, Lema ratiificó que, mientras la CPS "persista en la actitud" y no "coopere" al no aportar infromación sobre su labor, "no será atendida" presupuestalmente. Ante los colorados, Lema habló allí de una "intencionalidad política" en la actitud de las ollas rebeldes.
Es información privada
La coordinadora anunció por su parte este lunes una movilización para el 11 de octubre, en protesta por la decisión ministerial. A través de las redes sociales una de sus integrantes, María Pía Mascari, afirmó que los datos requeridos se enviaron al ministerio el mes pasado. "Lo que la coordinadora no quiere es compartir información privada, como nombres y cédula de identidad", señaló.
Un comunicado emitido por la entidad en las últimas horas cuestionó duramente la postura ministerial. Allí se acusó a su vez al Mides de negarse a cuantificar o mapear la realidad de las ollas. "Es lastimoso y da vergüenza que jerarcas del Mides, con sueldos de seis cifras, estén desde hace dos años mendigando datos y cifras que su notoria ineptitud no ha podido arrojar", señalan.
El argumento del colectivo es el propio mensaje presupuestal presentado por el ministerio ante el Parlamento. Allí se repara en que mientras la cartera "dice que no hay hambre" se pasa de $ 155 millones anuales en 2023 a $ 260 millones para apoyo alimentario en el último año de este gobierno. "Todo mientras se extiende sin modificaciones el contrato" - en alusión a Uruguay Adelante - "con quienes hábilmente han sabido ponerse de gestores tercerizados de los dineros públicos, para quienes las ollas han sido un buen negocio", se afirmó.
Unas de las entidades integrantes de la CPS, Solidaridad.uy, fue también a comisión el pasado viernes. Según una de sus integrantes, Agustina Romero, cuentas con una base de datos con cerca de 700 iniciativas de este tipo.
La última actualización, aportada por Romero a los legisladores, habla de 311 ollas y merenderos activos en la zona Metropolitana. A eso se le deberían agregar unas 50 en el resto del país. Según indicó se están sirviendo 730.200 porciones mensuales de olla y 516.400 de merendero en la capital, lo que suma 1.246.600 porciones al mes. Según sus datos, en marzo de este año hubo una baja de 4% con respecto al mismo mes del año anterior. Son 50.800 porciones menos , "lo que nos parece un número bastante chico si lo comparamos con el número general que estamos considerando".
Todo, subraya la coordinadora, en el mismo país en que "en la última semana se tuvo que presenciar el espectáculo insultante e indignante " - en referencia a la Expo Prado - "del festejo de quienes se han enriquecido en el marco de esta situación: exportadores de alimentos, especuladores, lavadores y desvergonzados de todo tipo".
Los datos de la coordinadora corresponden a marzo de este año y se comparan con el mismo mes del año anterior. Así, según este informe si se comparan las porciones servidas en marzo de 2022 frente al mes más crítico, que fue julio de 2021, se observa una caída de 12%. La mayoría de estas porciones se sirven en los municipios de la periferia de Montevideo: A, G, D y F. Son los que, en paralelo, exhiben los peores indicadores de pobreza y desigualdad.
La coordinadora se detiene en analizar lo que sucede en los merenderos. Los locales activos pasaron de 47 a 43 pero las porciones servidas se elevaron de 509.900 a 516.400 entre marzo de 2021 y marzo de este año. Sin aportar mayores datos, el informe señlaa que "cada vez más niñas y niños" se alimentan allí.
"Las porciones no equivalen a personas, porque no sabemos cuántas personas van a cuál olla ni en qué momento" aclaró Romero, que estimó además en $ 61 millones mensuales el costo de "sacar adelante" una porción diaria en una olla o merendero. No es lo que se está pudiendo lograr, señaló, por falta de insumos.
La representante de la coordinadora señaló que en estas iniciativas se desempeñan hoy 1.734 voluntarios, en su mayoría mujeres, a través de más de 60 mil horas de trabajo por mes. Si se les pagara un salario mínimo, indicó, equivaldría a $ 32 millones mensuales.