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28 de diciembre de 2011 22:00 hs

Torneo Metropolitano de Básquetbol. Nacional y Larrañaga definen el segundo ascenso en tres partidos. Recién en esa instancia llegan los controles antidopaje. Los resultados son alarmantes: cuatro positivos. Todos por cocaína.

El año deportivo se cierra con ocho controles positivos. La mitad se dieron en el básquetbol, un deporte donde los números oscuros han crecido ostensiblemente en los últimos tiempos.

En Nacional, que venció a Larrañaga, fueron detectados Luis Olejnik, Sebastián Leguizamón y Aram Tavokjian. En Larra dio positivo Luis Semiglia.

De esta forma, el básquetbol alcanzó los 51 casos positivos desde que se implementaron en 1969 los controles de dopaje.

Solo el ciclismo (110 casos) y el fútbol (55) lo superan. Con una gran salvedad con respecto al principal deporte nacional: la cantidad de muestras tomadas.

En fútbol (este año fue detectado Santiago García de Nacional) esos positivos se dieron sobre 6.956 muestras extraídas. Las de básquetbol sobre 1.748, lo cual determina que en este último caso la cantidad de positivos sea porcentualmente mayor: 2,9% contra 0,7%.

En el ciclismo la relación es más cruda: 3,9%.

Este año hubo un caso por EPO en la Vuelta Ciclista: Eleno Rodríguez, de Alas Rojas. Esta sustancia va a contramano de lo que ocurre en el básquetbol donde los casos son de drogas sociales. El EPO se usa para mejorar la resistencia aeróbica.

“En los últimos años hubo pocos casos (en 2010 fue Rafael Ferrero por cocaína) pero hay que tener en cuenta que solo se hacen controles en Rutas de América y la Vuelta, son pocos, a mi juicio deberían ser más y con mayor frecuencia”, dijo a El Observador el presidente de la Federación Ciclista Federico Moreira.

En básquetbol, en cambio, en los últimos tres años se dieron 13 casos, es decir el 25% del total de la historia. Diez de ellos fueron por cocaína y los tres restantes por marihuana.

Análisis oficial
Consultado sobre el tema, el director de deportes Ernesto Irurueta, expresó a El Observador: “El dopaje nos preocupa y mucho”.

“En términos generales en estos años no hemos tenido una desviación de la muestra estándar que hay en el país. El histórico es más o menos similar. Los positivos rondan en los mismos porcentajes. No hemos tenido crecimiento, ni siquiera a lo que hay internacionalmente”, agregó.

Irurueta marcó la presencia de las llamadas drogas sociales: “En estos últimos siete años o más encontramos casi sin excepciones que los casos positivos han sido por metabolitos de cocaína o marihuana”.

“Un primer análisis de esta situación es positivo. Porque las sustancias halladas no son sustancias que busquen aumentar el rendimiento deportivo, ya que en general quien las consume no busca aumentarlo. En principio esto no es malo. Claro, no es que sea positivo encontrar positivos pero estos no están asociados a la búsqueda de aumentar el rendimiento deportivo”.

Pero el director de Deportes también analizó el lado preocupante del asunto.

“Nos preocupa que encontremos solo esas sustancias. ¿Esto habla de una problemática deportiva? Yo diría que no; diría que es un problema social de un sector de la población que no es extraordinariamente alto ni mucho menos. Nosotros hacemos una muestra: eso no tiene valor estadístico. No es comparable lo que se releva a nivel social”.

Acerca de la problemática específica del básquetbol, Irurueta afirmó: “Muchos casos se dan en un deporte en particular. Eso nos preocupa más. Ha sido motivo de charlas con la propia Federación correspondiente. Acá hay algunas situaciones que se dan que son específicas del deporte. No pretendo explicarlo a través de ello pero sí marcar las diferencias para buscar explicaciones”.

El directivo especificó que el fuerte arraigo del básquetbol con el barrio puede ser uno de los factores claves: “El básquetbol sigue siendo un deporte muy aferrado a lo barrial. Los barrios se identifican mucho con los clubes y eso es una diferencia marcada con el resto de los deportes”.

“Se entrena de noche y suele haber actividad social vinculada a los clubes donde pueden darse estas situaciones, aunque todo esto es en términos de suposiciones”, explicó.

El caso Waston
La situación del básquetbol tiene en vilo a clubes y dirigentes. Son muchos los que están llevando a cabo controles antidopaje internos.

Esta semana saltaron dos positivos (marihuana) en Guruyú Waston: los extranjeros Toraye Braggs y Ryan Blankson. Ambos fueron dados de baja en un equipo que lucha por mantenerse en la Liga.

Un integrante del plantel dijo a El Observador: “Nosotros entrenamos en cancha de Goes que está cerca de una boca. Hace un tiempo le había llegado el rumor a los dirigentes de que dos de los estadounidenses andaban en malos pasos”.

El jugador explicó que nunca antes le habían efectuado controles en otros clubes. “Pero ahora sé que en Unión Atlética y en Trouville los han hecho. Me parece bárbaro”, contó.

Los dos estadounidenses entrenaban salteado y habían asumido un rol muy personalista en el equipo, según el compañero. Blankson, que es nacionalizado uruguayo, es irremplazable para Waston que ahora busca a las apuradas (en fecha muy complicada) un recambio para Braggs.

Herramientas sociales
Para combatir este fenómeno, la Dirección Nacional de Deportes tiene varios programas implementados.

“En el período de gobierno anterior se desarrolló un proyecto que se llama Valores en Juego. Con el apoyo de Unicef ya logramos el desarrollo de dos experiencias de trabajo vinculado a esto. Vamos por una tercera para instalar en el Plan Ceibal un módulo que atiende al desarrollo de los valores a través del deporte”, contó Irurueta.

“Trabajamos también en el sistema educativo junto con la oficina regional antidopaje que hoy en día está instalada en el ISEF donde una de las asignaturas tiene que ver con el sistema de control de dopaje para que los licenciados en educación física la dominen”.

“También hemos incorporado un trabajo con la Junta Nacional de Drogas que se realiza en instituciones de básquetbol y fútbol donde se realizan talleres con deportistas y entrenadores. Hay que poder hablar de la droga, para ver que hay atrás, para tener herramientas suficientes para que cada deportista se convenza de que lo mejor es el deporte”, concluyó Irurueta.

En el Centro Médico la idea es clara: Van a incrementar los controles. El básquetbol está en la mira.

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