La riqueza del petróleo para lo que menos debería servir sería para bajar el precio del combustible”, dijo ayer jueves el presidente de ANCAP, José Coya. Si bien sostuvo que si el país se convirtiera en un productor de petróleo el precio de la nafta “podría obviamente ser sutilmente más bajo”, el responsable del ente sostiene que los recursos adicionales deberían destinarse a financiar otras necesidades.
En otro orden, Coya mencionó que aceptarán agregar en la ecuación que fija la rentabilidad de las estaciones de servicio un mayor uso de las tarjetas de crédito y débito, y los costos que eso implica para el punto de venta. Explicó que se considera que 24% de los pagos de nafta se hacen con plástico y que evalúan llevar esa cifra a 34%.
En referencia al conflicto con la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) y las discordancias sobre la paramétrica, mencionó que no es de descartar imitar a los países que usan surtidores automáticos, sin necesidad de pisteros, para poder bajar los costos de servicio, tal como se reclama desde la gremial.
Evalúan subsidiar cambio al gas
Una vez terminada la planta regasificadora, Coya dijo que pondrá en evaluación un subsidio para el cambio de motor de los vehículos que quieran pasarse a la utilización de gas. En este sentido ya existen conversaciones con la gremial del taxi y con estaciones para proveerlo.