Hollywood desde siempre ha amado financiarse con grandes franquicias como la de James Bond y Star Wars. Pero la adicción ha alcanzado nuevos extremos.
Warner Brothers está produciendo una trilogía de spinoffs de la saga de Harry Potter, llamado Animales fantásticos y dónde encontrarlos. La primera, que se espera que se estrene esta primavera, se basa en el libro de Hogwarts escrito por el personaje Newt Scamander.
La estrella de Rocky, Silvestre Stallone, está creando Creed, una historia sobre el nieto del mejor amigo de Rocky, Apollo Creed. Y Sony Pictures, por su parte, ha contemplado hacer una serie de películas que mezcla la historia de Hombres de negro con la de 22 Jump Street, con Jonah Hill y Channing Tatum, de acuerdo a algunos correos electrónicos que se filtraron durante el hackeo sucedido en diciembre.
El resultado, dicen varios observadores, es una pizarra de películas que reciclan infinitamente los mismos personajes y franquicias.
Es una gran apuesta por Hollywood, que pueda resucitar las taquillas y competir contra los servicios como Netflix y Amazon, que constantemente están dando al público razones para quedarse en casa, sentados en un sillón, en vez de ir al cine.
Y con planes elaborados para trilogías y spinoffs en la próxima década, la industria está contando con que las audiencias no se cansarán nunca de ello.
Luego de varias décadas de práctica, los estudios han perfeccionado el arte de marcas financiables. Cinco años después de que Disney trajera la franquicia de Marvel, el negocio es cosechar millones de dólares en recompensas. En los próximos 3 años, Disney lanzará 21 películas de marcas financiables, contra las 13 de los tres años anteriores. Las franquicias incluyen Toy Story 4 y una tercera entrega de Capitán América.
Este año, los corredores de las películas de Rápido y furioso volverán en una séptima entrega. El agente Ethan Hunt vuelve por quinta vez en Misión: imposible. El relanzamiento de Star Wars por Disney será el séptimo de la franquicia con, por lo menos, dos secuelas más. Y hay planes para una quinta película de La era del hielo.
No más románticos
El resultado es más de lo mismo, una y otra vez. ¿Cuándo fue la última vez que vieron una comedia romántica en la pantalla grande? ¿O un drama de gran presupuesto?
No ha habido una “comedia romántica significativa en el mercado por dos o tres años”, dijo Michael Lynton, co-presidente de Sony Pictures Entertainment en un evento en Nueva York el pasado setiembre. “Esa categoría o género ha sido abandonado por Hollywood en este momento. Y eso pasa con otro montón de géneros”.Hollywood, dice, necesita más riesgos.
“Últimamente, la audiencia quiere ser sorprendida. Ellos quieren ver algo que no hayan visto antes”, dijo Lynton.
“Necesitamos una propuesta variada de películas que valgan para las 52 semanas del año, no solo marcas financiables”, dijo Patrick Corcoran, un vocero de la Asociación nacional de dueños de teatros en Estados Unidos. “Estamos dejando fuera a grandes audiencias, mujeres, distintos grupos étnicos”.
Aún así, el público claramente disfruta de las películas taquilleras, volviendo siempre por más.
El planeta de los simios, saga que comenzó hace 40 años, acertó nuevamente el año pasado con su octava producción.
El caso de Disney
El estudio Disney es el maestro en el arte de las franquicias. Si se toma en cuenta este caso, los cómics de Marvel como Guardianes de la galaxia, Capitán América y Grandes héroes fueron de las películas más populares del año pasado. Bob Iger, jefe ejecutivo de la firma, ha logrado al comprar una serie de compañías con nombres ya famosos, como Lucas Films, Marvel Entertainment y Pixar.
La estrategia ha dado resultado: sus acciones subieron un 300% desde que Iger llegó a la compañía. El año pasado, Disney obtuvo un récord de recaudación de US$ 13 mil millones. Pero no todos son éxitos. En 2013 El llanero solitario fue un fracaso y produjo U$S 190 millones en pérdidas.
"El tema está en los personajes. Si estás interesado en Iron Man y Marvel, estás comprometido con el personaje y lo que pase luego con él. Esto siempre ha sucedido así, incluso desde Dickens," dijo Melissa Rosenberg, quien escribió los guiones de la saga Crepúsculo.
Pero los productores independientes de películas dicen que la obsesión de Hollywood por las franquicias está volviendo cada vez más difícil para hacer películas que no se adapten al molde usual.
La escasez de oportunidades en el cine es una de las razones de que la productora de Rosenberg forme a guionistas de cine para escribir para televisión.
"El número guionistas estrictamente de cine ha bajado", dijo Rosenberg. Y agregó: "Podés escribir un libreto y, probablemente recién en diez años se pueda filmar. No se puede vivir de eso".