Trompadas en la manga, insultos, patadas, fracturas, alcohol. proyectiles, una batahola en un hotel en un Mundial juvenil... A pesar de que Venezuela fue durante años la cenicienta del fútbol sudamericano, con el correr de los años se convirtió en un inesperado verdugo de Uruguay y ahora en un rival de mucho cuidado. Este martes (hora 19:30), la celeste visitará a la vinotinto en Caracas por la séptima fecha de las Eliminatorias, un escenario y una localía que supo tener una época muy caliente.
Jorge Fossati, su reemplazante, apeló a un equipo con personalidad. Aquel partido en Maracaibo lo jugaron Sebastián Viera, Diego Lugano, Paolo Montero, Diego López, Darío Rodríguez; Carlos Diogo, Marcelo Sosa, Mario Regueiro; Diego Forlán y Marcelo Zalayeta.
Forlán marcó el 1-0 a los 3' en unos primeros 45' muy favorables a Uruguay. Pero Venezuela lo emparejó Giancarlo Maldonado lo empató a los 79'.
Andreé "Varilla" González, ex Peñarol, fue suplente en ese partido por Venezuela y por entonces contó: “Vengo a separar y me encajan un piñazo. Fue el Chengue que tiene varias de estas. Él es grande pero no es guapo. Yo digo que es un cobarde que pega de atrás y le digo que el 10 estoy en Uruguay”.
Por su parte, el entrenador de la vinotinto, Richard Páez, culpó del incidente al capitán uruguayo, Paolo Montero: “Es un pendenciero que inició todo este problema. La verdad que no sé qué pretendió demostrar con todo esto”.
Cuando terminó el partido, Montero salió como un bólido rumbo a los vestuarios. Los jugadores venezolanos acusaban a los uruguayos de haber agredido a un alcanzapelotas. El Pato Sosa fue el primero en socorrer a Montero. La manga comenzó a moverse para todos lados, de afuera les daban patadas los futbolistas locales y desde las tribunas bajaban particulares para agredir, mientras el venezolano Jorge Rojas le tiraba proyectiles a los uruguayos.
“Negro de mierda, terminaste en cana en Uruguay y acá querés hacer lo mismo”, le gritó Cichero al Chengue ya en zona de camarines.
"Me acuerdo haber estado en ese partido, en las afueras del estadio con los jugadores de Uruguay ya arriba del ómnibus cuando volvió a aparecer Cichero. Les gritaba a los uruguayos que bajaran y estuvo un rato esperando. Menos mal que no bajó ninguno, porque los nenes que había...", recordó a Referí el periodista Sergio Gorzy.
¿Pero qué pasó antes en esa manga? En el libro Chengue: La Vida de Richard Morales, Paolo Montero reveló: "Sucedía que cuando nos tocaba jugar con países del norte, las mangas se llenaban de gente que no tenía que estar ahí. Esa gente nos gritaba cualquier cosa, pero después de lo que pasó con Colombia en la Copa América, cuando también tuvimos algún incidente, el Chengue se agrandó. Nos hacía sentir local en cualquier lado. Arrancaba a gritar por Uruguay de una forma que te juro me erizo de acordarme. Y si escuchaba a algún rival decir 'A estos los comemos', o algo por el estilo, ahí si lo encaraba directamente. '¿A quién vas a comer vos?' 'Vos no le podés pegar a nadie, te voy a pegar acá, en Uruguay y acá, soy guapo en tu país y te lo voy a mostrar cuando termine el partido'".
Morales, por su parte, contó en esa obra: "¿Cómo no me voy a acordar si el lío lo armé yo?" Si el de Colombia fue bravo este fue un infierno". El Chengue fue derecho a buscar a Cichero: "Le di un garrón en las costillas, lo arruiné. Los jueces no me vieron, la pudrí antes de empezar. Le pegué y nadie dijo nada, se quedaron todos quietitos como impactados".
Al terminar el partido, Morales afirmó que Cichero hizo que la Policía esperara a los jugadores uruguayos: "Fue un lío de aquellos, lo bueno fue que todos fuimos al frente. Muchos que pensé que no se iban a animar remaron como locos. Caían al piso de casco los milicos, era terrible... Cuando la situación estaba tranquila, el Pollo Olivera embocó de atrás al comisario y lo tumbó, para colmo, en la caída, Darío Silva lo agarró de tres dedos y lo levantó de una patada. Y arrancó otra vez, todo el plantel celeste contra la Policía venezolana".
El veedor de la Conmebol que actuó en ese partido no denunció nada y el hecho no fue sancionado.
AFP
Diego Forlán, verdugo en Venezuela
Periodistas agredidos y una laptop voladora
Entre el 14 de agosto de 2001, con un histórico 2-0 en Maracaibo por las Eliminatorias para el Mundial de Corea-Japón 2002, hasta el 27 de setiembre de 2006, Venezuela cosechó cuatro triunfos y un empate contra Uruguay.
El del Pachencho Romero no fue el único duelo caliente. Uruguay ya le había bajado los humos a la vinotinto en la Copa América 2007 donde la eliminó en cuartos de final con una goleada contundente (4-1), cuando el 10 de junio de 2009 se volvieron a ver las caras en Puerto Ordaz, en el clasificatorio a Sudáfrica 2010. Ahí los líos se trasladaron al palco de prensa.
Ahí Gorzy reconoce lo que pasó: "Esa fue culpa mía", recuerda a las risas. El partido estaba 1-1 cuando Diego Forlán desniveló al minuto 71. "Estábamos en el palco abierto y me puse a gritar el gol como loco. Grité como 15 veces 'Uruguay nomá', sin insultar ni nada. Entonces la gente se empezó a dar vuelta y a mirarme. Y yo les decía: '¿Qué pasa, no puedo gritar un gol?' Nos empezaron a tirar de todo y justo hacen el gol ellos. Allá tienen la costumbre de tirar alcohol en los festejos, pero nos tiraban todo a nosotros. Fue el día que a (Rodrigo) Romano le dieron con un hielo en la cara".
La transmisión de Tenfield se vio interrumpida por los líos porque Romano, agredido junto a Juan Carlos Scelza y Gorzy, se trenzó a los gritos con algunos venezolanos. El gol del empate de José Manuel Rey Cortejoso lo terminó relatando a nivel de campo Miguel Pastorino.
"En determinado momento, Atilio Garrido se puso abajo de la bancada protegiéndose de los proyectiles hasta que se sacó, le agarró la laptop a un venezolano y se la tiró al sector de la gente desde nos estaban tirando de todo. Y la gente nos devolvió la laptop como proyectil. Pero al rato se calmó todo. Un grupo de uruguayos nos hizo un cordón y pudimos seguir trabajando", recordó Gorzy.
Uruguay volvió a ganar en Venezuela de visitante, en Puerto Ordaz, en 2013 rumbo a Brasil 2014 con un gol de Edinson Cavani. El partido terminó con acaloradas discusiones entre varios jugadores.
Dudamel insulta a Suárez
AFP
Rafael Dudamel le dio mucho carácter a su selección
En las Eliminatorias para Rusia 2018, Uruguay goleó 3-0 a Venezuela en el Centenario luego de un comienzo muy complicado a causa de la habilidad de Adalberto Peñaranda.
Durante varios tramos del partido, el entrenador de la visitan, Rafael Dudamel, provocó a Luis Suárez con insultos: "Puto", "muerto de hambre".
De poco sirvió, la celeste se impuso con goles de Nicolás Lodeiro y dos de Edinson Cavani.
Escándalo en Corea
Uruguay fue campeón sudamericano sub 20 en 2017 luego de 36 años despachando en el hexagonal final en tres días a Uruguay (3-0) y Brasil (2-1). Sin embargo, hubo un solo equipo al que no le pudo ganar: Venezuela.
Los juveniles también dejaron duelos calientes
En la serie empataron 0-0. En el hexagonal final, con la celeste con la chance de ser campeona, la vinotinto goleó 3-0.
Increíblemente se volvieron a ver las caras en las semifinales del Mundial de Corea del Sur. Venezuela ganó por penales y avanzó a la final.
Poco después se cruzaron. Pero en el hotel Ramada de Suwon, donde compartían hospedaje. Una mirada fija y una palabra de más desató la mecha. Los jugadores terminaron a las trompadas en el hall del hotel.
Aldo Gioia, presidente de la delegación, contó detalles del incidente a Referí: "Fue un gran problema que estuviéramos todos juntos en el mismo hotel. Se cruzaron las delegaciones en el hall y ya desde ese momento hubo insultos. Algunos jugadores corrieron, hubo empujones y se tiraron piñazos pero yo estaba lejos porque estaba con Wilmar Valdez y Gianni Infantino en una recepción. Procuramos informamos un poco más. Con la gente de Venezuela tenemos una buena relación y ya hablamos con FIFA para descomprimir un poco la situación".
Peñaranda fue señalado como iniciador del incidente en el que participaron siete jugadores uruguayos que estaban con sus familias con el plantel completo de Venezuela, lo que llevó a FIFA a instruir un expediente.
Este martes se volverán a enfrentar con puntos que valen mucho para dos selecciones que hoy por hoy -más allá de que el camino recién empieza- están fuera de los puestos de clasificación al Mundial.
La fractura de Morena
En 1977, Venezuela se convirtió en un inesperado escollo para impedirle a Uruguay clasificar a Argentina 1978. La celeste, dirigida por Juan Eduardo Hohberg, ganaba 1-0 con gol de Washington Olivera, pero a los 83' empató Vicente Flores. Después, Bolivia le ganó ambos partidos a los venezolanos y cuando Uruguay debió recibir a Bolivia y Venezuela para las dos últimas fechas ya estaba eliminado. Bolivia avanzó pero cayó después contra Hungría.