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De pelear en el Comcar a los guantes de Mayweather

Peleará por primera vez en Uruguay y habla de su vida en California, su historia y los retos

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10 de diciembre de 2017 a las 05:00

El pasillo que conduce a uno de los pulmones del penal está arruinado. La humedad y la basura se acumulan pero avanza a paso firme rumbo al ring, acompañado por una marca que lo patrocina en la visita.

Cuando aparece en escena el ambiente se llena de aplausos y gritos, con una pequeña diferencia. Este público no se limita a quedarse sentado. Son presos, están en el Complejo Carcelario Santiago Vázquez (Comcar) y quieren subirse de a uno a guantear con el protagonista de esta historia. Gastón Reyno nunca estuvo preso, pero cuenta la experiencia de este año con un mezcla de vergüenza y timidez en una charla íntima con Referí. "Subí para hacer unos ejercicios y cuando miré para abajo la fila para guantear era como de 60 personas", agrega a las risas.

Hijo de una enfermera y un camionero, Reyno se crió con la marca registrada del esfuerzo y el sacrificio como ejemplo familiar. El mismo que lo llevaba a ir a entrenar en bicicleta luego de maratónicas jornadas de trabajo como mozo en una pizzería. Pero la vida le dio un vuelco de 180 grados.
Hoy vive en San Diego, es dueño de un gimnasio en Kansas City y es uno de los peleadores latinos más destacados de la organización Bellator MMA.

El 13 de febrero peleará en Punta del Este ante un rival a definir, pero ni la incógnita de quién se subirá al octógono lo saca del objetivo: "Hace mucho que quería pelear en Uruguay. Bellator venía a Argentina y cuando se pusieron a analizar costos lo descartaron. Mi sueño más allá de la plata es pelear en mi país. Mi manager gestionó un permiso y la verdad es que la gente de Bellator nos trata como estrellas, nos mima mucho y nos dieron esta posibilidad. No le podía contar a nadie hasta que se confirmara, y el rival es una incógnita, porque hay muchas variables. Los brasileños te quieren tirar al piso, los mexicanos te quieren boxear y cada uno tiene su estilo. Ahí está el desafío".

Este presente a pura expectativa tuvo un trago amargo, cuando por primera vez en su carrera debió bajarse de una pelea por una lesión: "Peleaba el 6 de octubre en Oklahoma y estaba muy bien preparado, estuve trabajando durante muchos días y en una de las luchas previas, en el entrenamiento, levanté a un compañero y sentí un tirón. Me hicieron una ecografía para descartar una lesión vertebral y me confirmaron un desgarro. Era la primera vez que me tenía que bajar de una pelea confirmada y me quería morir. Además la lesión necesitaba de un parate largo y no sabía cómo iba a reaccionar. No tengo novia, no tengo perro, no salgo de noche, no me gusta tomar alcohol, me aburren las películas, entonces quedarme todo el día solo, en San Diego, mirando el techo era matador. Hasta en la televisión miro peleas, como comida de dieta y uso ropa deportiva todo el tiempo. Todo lo que veía tenía que ver con la pelea frustrada. Me pedían que le buscara el lado positivo y no lo encontraba".

Tal es el tratamiento de los peleadores que Reyno se rehabilitó en el Sport Science Lab Performance and Rehabilitation Center, la misma clínica en que Kobe Bryant, la estrella retirada de Los Ángeles Lakers, intentó curarse de sus últimas lesiones.

En 2015 fue el inicio del show

El vínculo de Reyno con Bellator nació en junio de 2015, cuando fue contratado por una pelea para la que no era favorito: "Firmé hace dos años por una pelea y me llevaron para hacer de paquete contra Greg Scott, tenía que perder y justo le enganché el cuello y le gané (la pelea fue en el Bellator 139 del Kansas Star Casino con victoria por sumisión al 1'17"). El contrato se fue renovando hasta ahora y una vez que se vence existe la posibilidad de renovarlo o cambiarte de organización. Está UFC, Combate América, hay organizaciones europeas también, pero en Bellator estoy muy bien. Me encanta pelear para ellos, me siento muy cómodo y estoy muy contento".

Bellator le dio el lujo de conocer a Kazumichi Hayashi, el hombre que diseña los guantes de los campeones. Hayashi invitó al uruguayo a su casa y la sorpresa fue completa al ver el lugar de la recepción: "La gente de Bellator me dijo que Kazumichi Hayashi quería conocerme y que tenía un regalo para mí. Fui a la casa y me senté en un sillón a conversar con él. Cuando mire a la pared vi fotos de él con Óscar de la Hoya, Muhammad Ali, Manny Pacquiao, Floyd Mayweather y Mike Tyson. No lo podía creer. Él fue muy amable, hablamos un rato largo y me regaló un par de guantes blancos que eran los que yo quería". Esos guantes, son los mismos con los que pelea Mayweather.

El contrato con Bellator tiene una particularidad y es que puede caducar si un peleador acumula varias derrotas consecutivas. Eso hace que los atletas dejen el máximo en cada pelea para no perder la categoría: "Nosotros nos tomamos cada pelea como si fuera la última, tenés que prepararte y subir al octógono para ganar y en eso te jugás todo. Más en esta oportunidad que te dan una licencia especial para que puedas pelear ante tu público. Además, las otras dos licencias fueron para Brasil y Japón, y los locales perdieron. Este es el tercer permiso que dan y tengo que romper esa racha".

Reyno sabe que se enfrenta a varios sacrificios. El primero es entrenar solo, a miles de kilómetros de sus afectos y el segundo, una dieta estricta de ocho semanas en la que deberá cortar 12 kilos para llegar en forma a la pelea en Uruguay: "El corte de peso ya lo hice 13 veces, así que puede decirse que estoy acostumbrado. Soy profesional al máximo y estoy mentalizado. Al principio me amargaba y andaba todo el día de mal humor. En las fiestas todo el mundo comía y yo los miraba. No podía comer nada. Pero ya lo tengo asumido y el tema de la distancia es igual. California es mucho más caro, estoy lejos de mis afectos y solo. Pero ahí marco una evolución como atleta que no tengo en ningún lado porque los entrenamientos son muy exigentes".

Cada vez que puede se escapa a Uruguay. Cambia California por Montevideo, Chula Vista por Goes y deja de ver peleas en inglés para hacerse una escapada a Los Aromos, donde cultivó una buena relación con varios integrantes del plantel de Peñarol: "Me encanta venir a Uruguay, ver a los amigos, a mi familia, poder ir a ver a Goes. Y ahora se le suma el cariño de toda la gente que antes no me conocía. Eso es especial y una mochila extra. Va a ser nuevo para mí poder pelear en mi país, pero también para mi familia y para toda la gente. Será una noche muy especial".

Reyno elige cada palabra y disfruta de la charla hasta que suena la campana y el ring lo llama para la sesión de fotos. La excelencia se entrena y, en eso, el uruguayo es un especialista.

La frase

"La gente de Bellator me dijo que Kazumichi Hayashi (el hombre detrás de los guantes de los campeones) quería conocerme y que tenía un regalo para mí. Fui a la casa y me senté en un sillón a conversar con él. Cuando mire la pared vi fotos de él con Óscar de la Hoya, Muhammad Ali, Manny Pacquiao, Floyd Mayweather y Mike Tyson. No lo podía creer. Él fue muy amable, hablamos un rato largo y me regaló un par de guantes blancos que eran los que yo quería"
Gastón Reyno, peleador uruguayo de Bellator

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