El decreto Ejecutivo suscrito por Correa señala que los cambios que experimenta el clima a nivel mundial y local han perjudicado "significativamente la producción de bienes de alta demanda para el consumo nacional".
La falta de sistemas de riego profundiza la crisis de los productores principalmente de la provincia de Manabí, ubicada a 240 kilómetros al suroeste de Quito. Las pérdidas superarían los 35 millones de dólares, estimaron autoridades de la provincia.
El primer mandatario, quien suscribió el documento mientras participaba en una cadena radial, aseguró que "si tengo que gobernar vía decreto de emergencia, no me tiembla la mano", en alusión a que solo ese mecanismo permite la utilización de recursos de manera excepcional.