Nacional > SEGURIDAD

Delincuentes profesionales tienen en jaque a la Policía

En los cuatro robos perpetrados entre diciembre y marzo los delincuentes lograron llevarse más de $ 21 millones

Tiempo de lectura: -'

10 de marzo de 2018 a las 05:00

Actuan con gran velocidad, están bien armados y ejecutan asaltos con planificación. En los últimos meses la Policía debió atender varios casos de robos millonarios en los que los delincuentes mostraron un nivel inusitado de coordinación.

Sucedió el 20 de diciembre cuando siete delincuentes asaltaron una remesa que descargaba dinero en el Devoto de Sayago, y lograron llevarse $7 millones. También, cuando el pasado 22 de enero, ocho hombres vestidos de mujer entraron al casino de Montevideo Shopping y se hicieron de un botín de $ 6 millones, o cuando el pasado 5 de marzo asaltantes abordaron un camión de transporte de valores en Nuevo Centro Shopping, redujeron a los guardias y se apoderaron también de $6 millones. El último caso, ocurrió este 7 de marzo, cuatro delincuentes ingresaron al Montevideo Shopping y en segundos lograron llevarse $ 2 millones.

Cuatro robos, $ 21 millones de botín (unos US$ 731.000), y ningún detenido. La velocidad con la que actuaron los delincuentes no solo les permitió fugar de la Policía, sino también borrar sus huellas. De hecho, tanto en el caso del casi de Montevideo Shopping, como en el asalto al cambio y a la remesa del Devoto de Sayago, los delincuentes incendiaron los vehículos en los que se trasladaban tras el robo para borrar toda huella que podría servir para identificarlos.

Por esta razón, hasta ahora no se han librado órdenes de captura por estos casos y según dijeron fuentes que participan de las investigaciones de cada uno de estos atracos, hasta ahora no se ha podido individualizar sospechosos. Tampoco hay elementos que les haga creer que se trata de una única banda.

Solo en el caso del robo en Sayago los delincuentes dejaron por error una pista: un celular que se le cayó a uno de los asaltantes y al que se le han realizado varias pericias en busca de pistas. Sin embargo, hasta ahora no han tenido éxito.

Para el licenciado en Seguridad Pública, Robert Parrado, el incremento en la frecuencia de este tipo de robos tiene que ver con una menor cantidad de efectivo en circulación. "Cuando se empezó a restringir el dinero circulando en la sociedad, el delincuente se tuvo que adaptar", apuntó. En este contexto, "quienes logran mayor éxito son los que tienen más posibilidades desde el punto de vista intelectual, conformando grupos de trabajo con los que no se improvisa".

En el mismo sentido, el responsable de la comisión de seguridad de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU), Gustavo Álvarez, esta sucesión de asaltos muestra que "cambió el modus operandi". "En general, la media del delincuente uruguayo no planifica mucho cuando va a dar un golpe", sin embargo, los últimos asaltos -y en particular en el robo a transportadoras de valores- "hay una cierta planificación, cierto coeficiente intelectual de parte de los organizadores (del atraco), una actitud previsora en lugar de impulsiva, y un trabajo de inteligencia previo que incluye el estudio del lugar en el que se produce el delito", y que dista mucho del comportamiento habitual.

Según contó Álvarez, la pasada semana AEBU se reunió con autoridades del Ministerio del Interior para presentar su preocupación ante los recientes robos a camiones de transporte de valores y cajeros automático, un tipo de delito que se intensificó en octubre de 2017 cuando delincuentes chilenos introdujeron al país la modalidad de explosión para extraer dinero de las terminales.

Según había dicho a El Observador el director nacional de Policía, Mario Layera, los delincuentes que asaltaron cajeros con éxito entre noviembre y febrero tenían un modo de actuar -que quedó registrado por las cámaras de seguridad de los cajeros- que demostraba un alto nivel de preparación, con roles pre establecidos.

Luego de que seis ciudadanos chilenos, que venían siendo investigados por su presunta participación en el robo a cajeros fueran detenidos el 12 de febrero, y otro ciudadano extranjero -de origen desconocido ya que se encontraba en el país sin documentos- cayera días después, la ocurrencia de este tipo de delitos se detuvo, pero tanto la Policía, como operadores del sector bancario, estiman que esta modalidad delictiva llegó para quedarse.

Álvarez dijo que la intención de AEBU es que se forme una comisión para proponer alternativas que permitan frenar el accionar de estas bandas delictivas, y que esté integrada tanto por trabajadores y empresas como por el Ministerio del Interior. La primera reunión de esta comisión se concretaría a finales de marzo y principios de abril, agregó.

Los desafíos

Una de las mayores dificultades para combatir asaltos como los perpetrados en los últimos meses a remesas, un casino y un cambio, es que todos ellos ocurren en supermercados o centros comerciales donde hay un gran número de personas. Álvarez dijo que si bien los guaridas de seguridad están armados correctamente para repeler delincuentes, se debe "contextualizar" la respuesta ya que podría haber "daños colaterales muy importantes".

Asimismo, la capacidad de acción de la Policía para dar respuesta a este tipo de asaltos también es limitada. Según dijo una fuente a El Observador los asaltantes actúan en menos de dos minutos, a veces en 30 segundos, pero la Policía demora en promedio tres minutos para llegar al lugar del hecho -algo que los delincuentes ya saben-. Reducir este tiempo de respuesta no parece viable para el Ministerio del Interior, ya que factores como el tránsito retrasan el movimiento de los efectivos. "Es difícil llegar rápido, sobre todo en horas pico y en puntos de alta densidad", como es el caso de los shoppings, señalaron las fuentes consultadas.

Entonces ¿cuáles son las alternativas? Según Álvarez, incrementar el patrullaje podría ser una alternativa. Sin embargo, el Ministerio del Interior ya ha incrementado la presencia policial en las calles a través del Programa de Alta Dedicación Operativa.

Otra solución pasa por revisar la normativa a la que están sometidas las empresas de seguridad y de transporte de valores, de modo de que todas utilicen el mismo tipo de armamento, que modifique la frecuencia con la que se realizan los traslados de dinero, así como la cantidad de custodios que debe llevar cada camión.

Asimismo, Álvarez opinó que uno de los puntos que debe ser revisado es la formación de los guaridas, que si bien es "buena", fue pensada "en un momento histórico y con unas conductas delictivas determinadas". "No solo hay que revisar la calidad, sino también el tipo de formación", apuntó.

Para Parrado, en tanto, la Policía debería acompañar a las empresas de transporte de valores -en especial cuando trasladan grandes sumas de dinero-, ya que si bien se trata de un dinero que pertenece a privados, el daño colateral que puede generarse en el entorno en caso de un robo, exige la acción del Ministerio del Interior.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...