Borges admiraba a la mañana “que nos depara la ilusión de un principio”. Ese malentendido se produce con mayor magnitud cada enero, que promete, año tras año, ser el comienzo de algo. De la misma manera, diciembre promete ser el fin de algo y hay quienes lo toman como una oportunidad para pasar raya, hacer balance y tratar de mejorar a partir del año que viene.
Días difíciles
El autor conoce los riesgos y sin embargo cae en las trampas de las fiestas de diciembre