Los militares estadounidenses están distribuyendo fotografías de lo que aseguran son los cadáveres de los hijos de Saddam Hussein. Las imágenes de la cabeza y pecho de Uday y Qusay muestran unos rostros difíciles de identificar debido a los numerosos hematomas y heridas que presentan.
Qusay, que presenta una herida en la frente y otra en mitad de la cara, aparece tumbado en lo que parece una cama, mientras que su hermano, vestido, está envuelto en una especie de bolsa utilizada en los depósitos de cuerpos.
Esta operación se interpreta como un intento de demostrar la muerte de Uday y Qusay y acabar así con las suspicacias sobre la veracidad de estos hechos.
Los cuerpos fueron identificados con rayos X y el análisis de su dentadura, además de la ayuda de altos responsables del antiguo régimen, según explicó ayer en Bagdad el jefe del Ejército estadounidense en Irak, general Ricardo Sánchez.