El desayuno que compartieron ayer líderes de los partidos más importantes de Uruguay demostró cuan dedicado está cada uno en la campaña electoral con miras a las elecciones de 2014. Pedro Bordaberry (Partido Colorado), Jorge Larrañaga (Partido Nacional) y Mónica Xavier (Frente Amplio) disertaron ante empresarios en un evento organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) y, a la vez, adelantaron parte de su oferta proselitista. Los tiempos de cada uno se vieron marcados de forma clara, ya que la presidenta de la coalición de izquierdas se centró en defender los logros de la administración; el candidato colorado mencionó en términos generales su ideología pero se dedicó a castigar el desempeño del gobierno; y el líder de Alianza Nacional –que tendrá una interna fuerte– presentó un resumen de lo que podría ser un programa de gobierno.
Larrañaga fue el más explícito. Llevó una presentación multimedia que resume lo que puede ser su programa de gobierno, con ideas concretas que repasan los grandes temas nacionales. “Del discurso a la acción; las reformas por hacer”, dice a modo de título el documento interactivo difundido en el evento. La palabra “reformas” aparece de forma constante y diez veces más grande que las demás en el texto.
“No vinimos a hablar en papel de adivinos; vinimos con ideas para que las cosas pasen”, dijo Larrañaga, precandidato presidencial, al inicio de su exposición. Consideró que más gasto público no representa mejor calidad de vida, aseguró tener un “rumbo claro” y ser partidario de un “mercado abierto” con un Estado que regule “lo que sea necesario”.
En educación, el senador blanco propuso sustituir la ley marco aprobada en el período de gobierno pasado; apoyar experiencias como la del liceo Jubilar; extender el plan ProMejora; y hacer obligatorio el inglés en Primaria. Otra idea concreta fue descontar Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a las familias cuyos hijos tengan buen desempeño educativo.
En seguridad el concepto es “defender a los honestos”. Para ello, propuso que los militares participen de la custodia estacionaria que realiza la Policía, como forma de tener más efectivos que patrullen las calles. Larrañaga anunció que impulsaría un “compromiso social con obligaciones”.Allí consideró que comparte la intervención del Estado en asistencia social, pero evitando el “clientelismo político” que se dio, según dijo, en gobierno anteriores y en el actual. Para el legislador nacionalista, debería ser delito tanto evadir impuestos como “dilapidarlos” desde el gobierno. El senador Larrañaga entiende que los “populismos latinoamericanos” no son “sustentables” a mediano plazo, en alusión al modelo de Argentina y otros países con gobiernos de izquierda en la región.
Ante la sala del Club de Golf repleta, Larrañaga anunció también que de acceder al gobierno intentará construir una mayoría con todos los partidos políticos. Para ello, ofrecerá un “liderazgo práctico”. “Diálogo sí, entreverados no”, dijo.
Si bien mantiene amplia ventaja en las encuestas de cara a la elección interna, Larrañaga ve ahora en Luis Lacalle Pou un retador que no tenía meses atrás.
País creíble
Antes de comenzar el desayuno todo era risas y chistes. Mientras se acomodaban para una foto los tres disertantes, Larrañaga bromeó: “Yo estoy a la derecha de Mónica y Pedro a la izquierda de Mónica”, dijo en alusión a cómo estaban ubicados.
En su discurso, Bordaberry repasó estadísticas del desarrollo humano elaborado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), y comparó a Uruguay con tres países del mundo que están por encima en el ranking. Eso le sirvió como disparador para criticar el desempeño de la coalición de izquierdas en los dos gobiernos consecutivos. “Necesitamos tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”, aseguró el líder colorado.
Xavier habló al final, y consideró que no es bueno adelantar las instancias electorales. Dijo que los gobiernos del Frente Amplio han cambiado positivamente la vida de los uruguayos, y destacó el manejo profesional de la economía desde que la coalición que ahora presidente llegó al gobierno. “Somos un país creíble y eso se demuestra en la confianza de los inversores”, dijo. “Le hemos ganado a la resignación; antes nos dedicábamos a explicar derrotas”, concluyó.