El crecimiento económico de Estados Unidos repuntó ligeramente en el tercer trimestre, en lugar de haberse desacelerado como se pensó al inicio, en medio de una fuerte acumulación de inventarios y un declive menos severo de la inversión de las empresas.
El Producto Interno Bruto (PIB) se expandió a una tasa anualizada de 2,1% en el tercer trimestre, de acuerdo a la segunda estimación emitida el miércoles por el Departamento del Comercio. La cifra estuvo por encima del avance de 1,9% calculado el mes pasado en la primera lectura.
La economía estadounidense creció a una tasa de 2% en el periodo de abril a junio. Economistas encuestados por Reuters habían previsto que el avance del PIB del tercer trimestre sería confirmado en un 1,9% interanual, sin revisiones.
Las inversiones empresariales habían marcado un retroceso de 3% en la primera estimación fundamentalmente debido a las tensiones comerciales que atrasan la toma de decisiones, pero al final ese retroceso fue de 2,7%.
En tanto, el consumo, tradicional motor de la economía con una incidencia de 70% en el PIB estadounidense, se mantuvo sólido con un aumento de 2,9%, con un fuerte repunte (8,3%) en los gastos en bienes duraderos, como autos o electrodomésticos.
El mercado inmobiliario, en tanto, avanzó 5,1%, el mayor crecimiento en dos años, ante las bajas tasas de interés.
En plena guerra comercial, las exportaciones, que habían registrado un descenso de 5,7% en el segundo trimestre, se recuperaron ligeramente en el tercero, a 0,9% contra 0,7% en la primera estimación.
Las importaciones también registraron un aumento de 0,8%, mayor a lo inicialmente estimado.
Sin embargo, estas buenas revisiones vieron contrastadas por una baja en el gasto público, que avanzó 1,6%, menos que el 2% estimado inicialmente.
(Reuters y AFP)