Hace tres años un terremoto de magnitud 9.0 y un devastador tsunami destruyeron enormes áreas de la costa este de Japón, incluyendo la castigada zona de la central nuclear de Fukushima Daichi. Ahora una grupo que se dedica a realizar tareas humanitarias con drones, Drone Adventures, se asoció con investigadores de la Universidad de Tokio para capturar imágenes del paisaje devastado desde uno de sus pequeños aviones no tripulados.
“Parecía una escena post apocalíptica”, dijo Adam Klaptocz, uno de los fundadores de Drone Adventures a FastCo. El resultado de esta “excursión” en dron son imágenes desoladores del abandono en el que han quedado estas zonas en las que ahora solo hay trabajadores gubernamentales. El proyecto conjunto abarcó tres pueblos equidistantes de los reactores de Fukushima.
Muchos de los desplazados por esta tragedia –más de 150.000 residentes- todavía viven como evacuados en residencias temporarias, debido a que muchos de sus pueblos aún continúan contaminados por la radiación.
En las imágenes también se pueden ver enormes predios ocupados por bolsas azules de plástico en las que se guarda tierra contaminada que se viene removiendo de la zona.
“Las clases están llenas de libros, escritorios y sillas. Los viveros de las escuelas fueron invadidos por malezas”, relata la empresa en su sitio web.