"Presidente, nuestro campo de acción va a ser el técnico, el científico, el asesoramiento. Este campo de acción no puede tener interferencias de carácter político de ningún lado, y el campo de ustedes será el de la toma de decisiones”. Eso le dijo el bioquímico y coordinador del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), Rafael Radi, al presidente de la República, Luis Lacalle Pou, en la primera reunión que tuvieron el 16 de abril.
Para ese momento ya se había formado un grupo de 55 científicos que empezaron a asesorar sobre las aristas más variadas vinculadas a la propagación del coronavirus: medicina familiar, virología, modelos de datos, epidemiología, atención primaria, medicina intensiva, entre otras, para marcar el rumbo de las decisiones políticas que empezaron a llegar a medida que avanzó la pandemia. Eso sí, como advirtió Radi en aquel primer encuentro con Lacalle Pou, desde el principio los científicos y el Poder Ejecutivo mantuvieron la base de su relacionamiento: la ciencia aporta datos y los gobernantes toman decisiones que combinan evidencia científica con política.
Para el analista político Adolfo Garcé la ciencia cobró un protagonismo inédito en la vida política del país durante este año, que a su vez la colocó en un lugar de prestigio en la vida pública.
El jueves 21 de mayo tres científicos se sentaron en la sala de conferencias de Presidencia de la República para decir ante las cámaras lo que se sabía sobre la pandemia del covid-19 en Uruguay. Fue la primera vez pero así ocurrió en tres oportunidades más en las que Radi, Henry Cohen y Fernando Paganini ofrecieron conferencias para explicar ante la opinión pública el estado de situación sanitario desde la perspectiva de los datos y la medicina.
"No quisiera dejar la sensación de que nos tenemos que quedar tranquilos. Yo dije relativo control de la enfermedad, pero esto es como jugar en La Paz, a 4.000 metros, y estamos aguantando el 0 a 0. Estamos bastante contentos pero nos pueden golear en tres minutos", sintetizó Radi en la primera de las conferencias en un idioma llano para los uruguayos. El ahogo vendría varios meses después.
Solo una vez gobierno y científicos compartieron la sala de conferencias del piso 11 de la Torre Ejecutiva. Fue el 1° de diciembre, cuando los contagios comenzaron a crecer de manera exponencial y el gobierno informó algunos cierres temporales para reducir las nuevas infecciones, aunque esas medidas no cumplieron el objetivo.
Camilo dos Santos En un foro organizado por la Red Internacional de Asesoramiento Científico Gubernamental (Ingsa, por sus siglas en inglés), un organismo asociado a la Unesco y al Consejo Científico Internacional, los investigadores que integraban el panel de las américas eligieron dos países perdedores y dos ganadores en términos del diálogo entre la ciencia y la política en el marco de la pandemia. Uruguay y Canadá ganaron, mientras México y Estados Unidos perdieron.
La anécdota la contó Radi en un seminario sobre el relacionamiento entre la ciencia y la política organizado por la Universidad Católica del Uruguay. Allí el coordinador del GACH explicó que el mayor desafío del asesoramiento al gobierno ha sido el manejo de la velocidad que requieren las políticas públicas, un aspecto que puso en una situación de "tensión" a los investigadores, que suelen elaborar sus desarrollos durante años. "A nosotros los científicos nos gusta transitar con velocidad crucero: 45, 50 kilómetros por hora, ver dónde están los pozos (...) e ir por caminos seguros, que tarde o temprano nos llevan bien a destino. Pero, en en este asunto de interacción con la política, la velocidad de nuestras acciones se tuvo que triplicar o cuadruplicar", resumió el científico uruguayo.
La puja por el presupuesto para la ciencia
Poco menos de un mes antes de la primera aparición pública de los coordinadores del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), el 30 de abril, el presidente Lacalle Pou visitó dos de las instituciones protagonistas de este año: la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) y el Institut Pasteur de Montevideo.
Por esos días los científicos del laboratorio de virología molecular de la Udelar y del Pasteur estaban desarrollando los test diagnóstico de covid-19 que terminaron siendo claves en la estrategia de testeo, rastreo y aislamiento de personas contagiadas, lo que permitió a Uruguay mantener a raya los casos nuevos durante nueve meses.
“Desde que las decisiones se empezaron a complejizar requerimos de un equipo científico muy importante. Es un agradecimiento y un reconocimiento valorarlo”, dijo Lacalle Pou en esa visita. “Hay un tema presupuestal que no fue tratado hoy y nadie le escapa eso”, agregó de inmediato.
Presidencia El debate por el presupuesto para la ciencia, la innovación y la tecnología no tardó en llegar como en el primer año de cualquier gobierno, pero esta vez con los científicos parados en el centro de la opinión pública. En mayo, en una carta conjunta, 400 estudiantes del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba), que coordina maestrías y doctorados en ocho áreas de ciencias, advirtieron que el tope presupuestal fijado por Lacalle Pou en el decreto 90/020 comprometía su trabajo y la formación de los investigadores.
El decreto 90/020 emitido el 11 de marzo, dos días antes de la llegada de la pandemia a Uruguay, fijó un tope presupuestal del 85% para varios incisos del Estado, pero tras el reclamo el gobierno dio marcha atrás para ese programa.
En su cuenta de Twitter, el presidente señaló que el Pedeciba es "una herramienta clave" en el desarrollo de capacidades nacionales en ciencias básicas y anunció que no se aplicaría el límite presupuestal fijado en el decreto.
Después de exceptuar los recortes en el Pedeciba y en otras instituciones, el virólogo del Institut Pasteur, Gonzalo Moratorio, definió la situación y planteó un nuevo reclamo. “Tenemos un paciente en estado crítico, se llama: sistema científico. Hoy avanzamos y salvamos sus miembros (ANII, Institut Pasteur, Instituto Clemente Estable e INIA). Ahora, su corazón todavía está en riesgo. El que bombea, hace ciencia y forma los investigadores, la Universidad de la República”, dijo.
Meses más tarde, Moratorio aprovechó el saludo del presidente, quien lo felicitó por su reconocimiento en la revista Nature como uno de los 10 científicos destacados del año, y en un intercambio en Twitter pasó otra vez el mensaje. “Muchas gracias por tus palabras Luis. Ojalá tu gobierno pueda apoyar el desarrollo de la ciencia y tecnología", escribió.
En agosto los mismos científicos asesores del gobierno encabezaron los diálogos para buscar más recursos para la ciencia en plena discusión de la ley de Presupuesto. La figura más preponderante fue la de Radi, quien se reunió con Lacalle Pou para hablar sobre el presupuesto del Polo Tecnológico de Pando y aprovechó cada reconocimiento para recordar la importancia del apoyo de los gobiernos para retener a los talentos jóvenes vinculados con la ciencia, la innovación y la tecnología que optan por buscar oportunidades en el exterior.
Ciencia y política para reordenar la vida social
“El mundo ya no va a ser el mismo. Esa nueva normalidad, la estamos probando en base a estudios científicos”, dijo Lacalle Pou en una conferencia el 17 de abril, después de contar que los científicos le habían cambiado el término “nueva realidad” por “nueva normalidad”. Ese fue el comienzo de una etapa de preparación de protocolos que iban a acompañar a la nueva normalidad, en la que abundó el alcohol en gel, el tapabocas y la distancia social. Hubo (y sigue habiendo) tantos protocolos como actividades de la vida cotidiana.
Detrás de esa reorganización de la vida en escuelas, boliches, oficinas, eventos, transporte y demás ámbitos que se plasmaron en más de mil protocolos, estuvo el trabajo conjunto, político y científico, del Ministerio de Salud Pública (MSP), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el GACH.
Los documentos del GACH con evidencia y base científica sobre cómo debía ser la nueva normalidad se apilaban en alguna computadora de los científicos hasta que encontraron un
lugar en página web de Presidencia de la República.