Se ha escuchado de todo, así que, en tren de opinar: lo primero, lo de los Kirchner, Bush y la guerra, fue una tremenda patinada; lo segundo, lo de irse para su casa cuando todos lo criticaban, fue una mezcla de calentura y de táctica. En cualquier caso, Tabaré Vázquez les dio la papa en la boca a sus adversarios (externos e interiores), y como en política no hay que desaprovechar nada, se están haciendo la panzada. Pero cuando el tema se apague en los medios, en las redes sociales y en la calle, algunos principios volverán a imperar: la memoria es frágil, siempre te matan en el barrio y por el poder baila el político.
El barrio, la memoria, el poder
Tabaré Vázquez les dio la papa en la boca a sus adversarios (externos e interiores), y como en política no hay que desaprovechar nada, se están haciendo la panzada