Por Martin Wolf
El brexit es un viaje sin fin para el Reino Unido
No existe una mayoría a favor de ninguna opción de acuerdo con la UE. Los partidarios del brexit tienen tanta culpa como los que están a favor de permanecer en la UE
No existe una mayoría a favor de ninguna opción de acuerdo con la UE. Los partidarios del brexit tienen tanta culpa como los que están a favor de permanecer en la UE
Por Martin Wolf
En 1933, Joseph Goebbels declaró: "La estructura moderna del Estado alemán es una forma superior de democracia en la que, en virtud del mandato del pueblo, el gobierno se ejerce autoritariamente mientras que no existe posibilidad de interferencia parlamentaria, para destruir y rendir ineficaz la ejecución de la voluntad de la nación". El hecho de que Boris Johnson, el primer ministro, a menudo suene relativamente similar representa una medida de cuán bajo ha caído el Reino Unido.
Johnson intentó evitar la "interferencia parlamentaria" en las negociaciones del brexit, prorrogándola (o suspendiéndola) durante cinco cruciales semanas. Él disintió de la decisión unánime del Tribunal Supremo de que eso era ilegal. Él ha sugerido que pudiera ignorar la ley Benn que le exige buscar una extensión a la fecha límite del artículo 50, en caso de que no logre un acuerdo. Johnson condenó esta legislación como un "acto de rendición". Lo peor de todo es que él planea enmarcar las próximas elecciones como una batalla "del pueblo contra el parlamento".
¿Cómo llegó el Reino Unido a una posición en la que su primer ministro considera al parlamento como un obstáculo a ignorar? La respuesta simple es que se decidió insertar un referéndum particularmente mal planteado acerca de un tema excepcionalmente contencioso en un sistema parlamentario. Esto creó conflictivas fuentes de legitimidad. Peor aún, el significado de la opción que ganó una pequeña mayoría en ese referéndum estaba mal definido. "Brexit significa brexit" es quizás la frase más absurda jamás pronunciada por un primer ministro británico. Pero también era todo lo que se podía decir.
Contrariamente a la perspectiva sobre la que insisten los partidarios del brexit, la participación parlamentaria no representa una intrusión injustificada. Cualquier referéndum requiere legislación. Éste también requería negociaciones y acuerdos. Por desgracia, no existe una mayoría a favor de ninguna opción de acuerdo con la Unión Europea (UE). Los partidarios de salir de la UE ("Brexiters") tienen tanta culpa como los que están a favor de permanecer en la UE ("remainers").
Por lo tanto, el Brexit "sin acuerdo" ha surgido como la posición de último recurso. Pero la campaña a favor de salirse de la UE esencialmente no decía nada acerca de una salida sin acuerdo. No existe un mandato para lo que todo observador informado, incluyendo al servicio civil, sabe que sería un perjudicial y costoso resultado. También sería sólo el comienzo de las negociaciones, no su final. Pero esas conversaciones se llevarían a cabo bajo peores circunstancias. Habría una incertidumbre económica generalizada. Ésta sería una elección descabellada. Los gobiernos existen para ayudar a sus países, no para hacerles daño deliberadamente.
Una de las más importantes razones de este resultado es la negativa a tratar de entender a la UE, especialmente por parte de los partidarios del brexit. Ellos necesitaban comprender que la UE es un proyecto existencial para sus miembros, no simplemente un acuerdo comercial. La aplicación de la ley europea, bajo el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), representa una parte central de ese proyecto. También era seguro que la UE, con sus 27 miembros restantes, sería una inflexible contraparte.
¿Qué sigue a continuación? El plan complejo e ineficaz del gobierno, en el cual Irlanda del Norte estaría dentro del sistema regulatorio de bienes de la UE pero no en su área aduanera, será rechazado por ser poroso, legalmente inaplicable e incompatible con el comercio sin fronteras en Irlanda. También representa un rechazo de los compromisos del Reino Unido de 2017 en cuanto a la frontera irlandesa. Esto seguramente habrá debilitado aún más la confianza en la fiabilidad del Reino Unido. También hay que recordar que la UE tiene largas fronteras terrestres; no permitirá el precedente de tener fronteras intencionalmente porosas.
Algunos creen que la UE aceptaría este plan. No lo hará. Si Irlanda del Norte estuviera también dentro del área aduanera de la UE, pudiera funcionar. Pero, si el resto del Reino Unido ha de tener sus propias políticas comerciales y regulatorias, esto convertiría al mar de Irlanda en la frontera aduanera y reguladora del Reino Unido con la UE. Eso sería inaceptable para el Partido Unionista Democrático (DUP, por sus siglas en inglés) y para los conservadores. Y pudiera reavivar la violencia en Irlanda del Norte.
Entonces, ¿qué sucede si no se puede llegar a un acuerdo antes del 31 de octubre?
Una pregunta es si la UE aceptará otra extensión cuando el gobierno británico claramente no la quiere. Supongamos que sí, pero sólo con condiciones. ¿Cuáles pudieran esas ser?
Una posibilidad sería tratar de ratificar el acuerdo de retirada de Theresa May. Eso les permitiría al Reino Unido y a la UE pasar a negociar una nueva relación. Esto también significaría un compromiso entre los "brexiters" y los "remainers", en sí altamente deseable. Pero parece imposible. Para los "remainers", es muy poco; para los "brexiters", es demasiado. Los "remainers" quieren permanecer dentro de la UE. Los "brexiters" rechazan la salvaguarda irlandesa que mantendría al Reino Unido dentro del área aduanera de la UE y restringiría su política comercial indefinidamente.
Una segunda posibilidad es llevar a acabo otro referéndum, probablemente acerca de una elección entre un brexit "sin acuerdo” y permanecer en la UE. Tal voto debería ser legítimo ya que un brexit "sin acuerdo” casi no desempeñó un papel en el referéndum. Pero requeriría la creación de un gobierno interino. Eso sería bastante difícil de lograr. Es probable que también fuera imposible llegar a un acuerdo en cuanto a una pregunta, y luego conducir un referéndum, sin violencia a gran escala. Para mí, otro referéndum es la opción menos mala. Pero genera enormes riesgos.
Por último, pudiera realizarse una elección general temprana. Un inconveniente es que esto involucraría numerosos asuntos aparte del brexit, y pudiera conducir a otro parlamento colgado (sin mayoría absoluta). Con Johnson haciendo campaña contra el parlamento, podría acarrear graves consecuencias tanto a corto como a largo plazo. Pero tal vez resolvería el problema del brexit, aunque sólo temporalmente.
Sin embargo, el problema actualmente no es sólo el brexit. Es mucho más profundo. El Partido Conservador se ha convertido en un partido nacionalista inglés, activamente avivando el resentimiento populista. Mientras tanto, la extrema izquierda se ha apoderado del Partido Laborista. La maldición de la política extremista está sólo en sus comienzos.
Una vez que la gente ve a los oponentes como "traidores" de un "pueblo" imaginario, los demonios del odio se desatan. El brexit despertó esos demonios. Johnson, ayudado por Nigel Farage y su partido del brexit, buscará ganar liberándolos. Seguramente causarán estragos durante mucho tiempo.