Hechos y no palabras. Ese fue el eslogan con el que el frenteamplista Daniel Martínez encaró el último tramo de la campaña electoral de 2019. De esa manera, el exintendente de Montevideo llamaba la atención sobre los logros de los gobiernos de izquierda y los contraponía a las promesas de su contrincante Luis Lacalle Pou.
El final de la historia es conocido: el nacionalista se convirtió en presidente y Martínez amagó con retirarse de la escena política hasta que confirmó que competiría para volver a la Intendencia de Montevideo.
Pero su derrota electoral, que abrió diversos flancos en la izquierda y activó un proceso de introspección y autocrítica, terminó dando vuelta el latiguillo de la campaña al poner a los frenteamplistas ante una pulseada de relatos y narrativas.
El debate interno –que quedó relegado en lo formal por la emergencia sanitaria pero prosigue en las discusiones cotidianas de la izquierda– se centra en un reparto de responsabilidades entre la campaña de Martínez, el Frente Amplio y el gobierno de Tabaré Vázquez. Si bien todos parten de la base de que los tres factores incidieron en la derrota, la discusión reside en quién fue el principal culpable del fin de la era progresista.
Aunque Martínez siempre ha rehuido en público de las polémicas internas y el "pase de facturas", en su entorno son contundentes al señalar al gobierno de Tabaré Vázquez como el principal padre de la derrota. Como argumento principal destacan que al comienzo de la campaña la intención de voto del Frente Amplio apenas bordeaba el 30%.
En entrevista con El Observador, el excandidato resaltó ese aspecto como una clave para entender el resultado final. "Yo empecé las elecciones sabiendo que iban a ser más que difíciles. Cuando las encuestas te daban un punto de partida de 30%, le decía a la gente: mirá que vamos a tener que pelearla", afirmó en febrero.
De ahí que incluso en el equipo que acompañó a Martínez miran con recelo el protagonismo que ha tenido Vázquez desde que dejó el gobierno, y acusan al expresidente de intentar asentar su relato sobre la derrota.
En el vazquismo, en tanto, ubican buena parte de la responsabilidad en la campaña de Martínez. Desde el entorno del exmandatario son críticos de las formas en las que el candidato frenteamplista encaró la contienda electoral, un argumento que a su vez es compartido por el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, más allá de que él asuma también su cuotaparte de responsabilidad.
"La primera responsabilidad es la del presidente. Cuando un cuadro de fútbol pierde el campeonato, el técnico pone su cargo a disposición, como debe ser. Hay que asumir la responsabilidad como dirección", dijo Miranda a radio Universal en febrero.
En los meses últimos meses, y en medio del proceso de autocrítica, Miranda estrechó vínculos con Vázquez. Primero promovió un homenaje a su trayectoria organizado por el Frente Amplio, luego lo declaró presidente de honor de la fuerza política, y más tarde le otorgó la posibilidad de coordinar un "plan estratégico" de combate al coronavirus, un documento que se dio a conocer públicamente este viernes.
Las departamentales como "autocrítica"
Otro capítulo del proceso de autocrítica, según varios dirigentes del Frente Amplio, se procesará en los hechos en las elecciones departamentales que iban a ser en mayo y fueron postergadas para fines de setiembre por la pandemia. Particularmente, en Montevideo la compulsa encontrará a Daniel Martínez con otros dos candidatos: la senadora Carolina Cosse y el exdirector del Hospital Maciel, Álvaro Villar.
El senador y líder de Fuerza Renovadora, Mario Bergara, dijo la semana pasada en un encuentro por videoconferencia a través de la plataforma Zoom con militantes frenteamplistas que esa instancia forma parte de la autocrítica "en la práctica política".
“Esa discusión de si la dejamos para después, ¡minga! Ya la estamos implementando, tanto en la acción de la bancada como en las propias candidaturas departamentales”, opinó Bergara.
Meses atrás, durante el lanzamiento oficial de la candidatura de Villar, el exprecandidato y expresidente el Banco Central había apuntado implícitamente contra Martínez, al destacar por ejemplo la importancia del respeto al programa del Frente Amplio y la permanencia en el cargo de intendente durante todo el mandato.
“Renovación y autocrítica es además la formulación de la ingeniería electoral. Villar nos saca de esa dinámica en la que cada sector importante del FA tiene que tener un candidato, y todo se tiene que transformar en una puja sectorial. ¡Díganme si los frenteamplistas no estamos ya cansados de esa lógica!”, afirmó entonces.
Una de las frases más cuestionadas a Martínez por parte de la orgánica frenteamplista en la campaña electoral fue cuando durante un debate televisivo con Lacalle Pou dijo que el programa del Frente Amplio "no mandata" sino que “recomienda” al candidato.
También Cosse ha apuntado contra su exrival en la interna. La última vez fue en febrero, luego de que Martínez criticara su propuesta de hacer un boleto trabajador y asegurara que esa iniciativa ya se hizo durante su administración.
"Si algo tendríamos que haber aprendido en estos últimos tiempos es que la unidad se construye conversando y no comunicándonos a través de los medios", afirmó la exministra de Industria.