El presidente chileno, Gabriel Boric, informó que abrirá una embajada en Palestina, durante una ceremonia de navidad con la comunidad palestina en Chile, la más numerosa fuera del mundo árabe.
“No podemos olvidar a una comunidad que está sufriendo una ocupación ilegal, una comunidad que está resistiendo, una comunidad que está viendo cada día vulnerados sus derechos y su dignidad y que eso está absolutamente justificado, eso hay que decirlo con todas sus palabras”, dijo Boric en el evento, según medios locales.
También expresó que “estoy de acuerdo en que las palabras de buena educación no alcanzan y una de las decisiones que tenemos como gobierno, creo que no la habíamos hecho pública -me arriesgo con esto-, es que vamos a subir el nivel de la representación oficial en Palestina del encargado de negocios que existe hoy y vamos a abrir una embajada durante nuestro gobierno para darle la representación correspondiente".
Chile tiene una oficina de representación ante la Autoridad Nacional Palestina en la ciudad de Ramala, que abrió en abril de 1998 y por su parte, Palestina tiene en la actualidad una embajada en Santiago.
En 2011, Chile reconoció a Palestina como Estado y apoyó su ingreso en la UNESCO.
Aunque muchos países tienen oficinas de representación en Palestina, pocos de ellos tienen embajadas, como Venezuela, Túnez y Omán.
Cuando era legislador, Boric apoyó un proyecto de ley que proponía boicotear los productos israelíes provenientes de los altos del Golán, los asentamientos de Cisjordania y áreas de Jerusalén que fueron confiscadas a Jordania en la Guerra de los Seis Días en 1967.
Chile y Palestina tienen una estrecha relación desde la inmigración de palestinos que comenzó en el siglo XX y que en la actualidad supera las 300.000 personas, convirtiéndose en la mayor colonia árabe fuera de Oriente Medio que convive con una influyente comunidad judía compuesta por unos 30.000 miembros.
En Chile, los palestinos se han dedicado principalmente al comercio y la industria textil y muchos de sus descendientes han incursionado exitosamente en el mundo de la política.
A fines de setiembre, Boric aceptó las credenciales del embajador israelí Gil Artzyeli, dos semanas después de haber desairado al enviado de Tel Aviv a consecuencias de actividades militares israelíes contra los palestinos.
El nuevo embajador había arribado el 15 de setiembre al palacio presidencial en Santiago para presentar sus credenciales, pero el presidente no lo recibió debido al asesinato de un palestino de 17 años la noche anterior, lo que provocó una disputa diplomática.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Israel condenó duramente la actitud de Boric, calificándola de “perjudicar gravemente las relaciones” entre los dos países, y convocó al embajador de Chile en Israel para una reprimenda.
A posteriori, Artzyeli fue convocado a la Cancillería donde recibió disculpas y se aceptaron sus credenciales.