15 de enero de 2014 17:10 hs

Mientras en Kuwait el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, anunció ayer que países y organismos donantes se han comprometido a destinar una ayuda de US$2.400 millones para Siria, en el campo de batalla, los tiroteos obligaron a cancelar la entrega de comida y vacunas contra la polio a un área asediada de Damasco.

Funcionarios de la ONU aseguran que la llegada a un campo de refugiados fue imposible, luego de que el gobierno sirio obligara a un convoy del organismo a usar una ruta peligrosa.

Ante la dramática situación del pueblo sirio, la segunda conferencia internacional de donantes que se celebra en Kuwait tenía previsto recaudar los más de US$ 6.000 millones que se calcula son necesarios para hacer frente a la crisis.

Más noticias

Ban aseguró que alrededor de 9,3 millones de sirios necesitan ayuda humanitaria, al igual que el 80%de los refugiados palestinos en Siria.

Verduras podridas y ratas

Según la versión digital de El País de Madrid, “en el campo de refugiados palestinos de Yarmuk, (…) el menú del día se compone de verduras podridas, hierbas del suelo, pasta de tomate en polvo, especias disueltas en agua, ración para animales, perros, gatos, ratas”, ya que “no hay nada más que llevarse a la boca”.

Esta situación ha sido denunciada por el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, que reveló que en los últimos 90 días fallecieron 48 refugiados por la falta de alimento, complementos o vitaminas.

Asimismo, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa) ha indicado que “ni los alimentos ni las medicinas entran al barrio desde el verano (boreal)”, destacó el matutino español.

Trabajadores de ayuda humanitaria han acusado a las autoridades de entorpecer las entregas en zonas controladas por la oposición y de amenazar a las ONG con expulsarlas si intentan sortear los obstáculos burocráticos para ayudar a decenas de miles de personas atrapadas en una guerra civil de casi tres años. Siria atribuye los retrasos a los ataques de los rebeldes.

Muchas entregas han quedado paralizadas debido a los asedios de las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad, pero también se han visto entorpecidas por las fuerzas rebeldes que rodean dos ciudades del norte.

La Unrwa dijo que Damasco había autorizado que un convoy de seis camiones entregara comida para 6 mil personas, 10 mil dosis de vacunas contra la polio y suministros médicos para el distrito palestino de Yarmuk, donde 48 personas han muerto por falta de alimento en los últimos tres meses y 18 mil están atrapadas por los combates.

El portavoz de la Unrwa, Chris Gunness, dijo en un comunicado que las autoridades sirias “obligaron” a que se utilizara la entrada sur a Yarmuk.

Eso suponía que tenían que conducir 20 kilómetros “a través de un área de conflicto armado intenso y frecuente, en el que numerosos grupos de oposición armados, incluidos algunos de los grupos yihadistas más extremistas, tienen una presencia fuerte y activa”.

Cuando el convoy pasó por el puesto de control del sur, su escolta del gobierno sirio envió una excavadora para despejar la carretera de escombros y recibió disparos de metralla de desconocidos.

Un mortero explotó cerca, dijo Gunness, por lo que se tuvo que pedir al convoy que se retirara. Nadie resultó herido, dijo.

En Siria viven medio millón de palestinos, refugiados del conflicto de 1948 que llevó a la creación del Estado de Israel. Antes del levantamiento del 2011 contra Al Asad, muchos vivían en Yarmuk, en la frontera sur de la capital siria. Desde entonces, unos 70 mil residentes de Yarmuk han huido.

Los que siguen ahí llevan meses atrapados con los rebeldes bajo un asedio gubernamental. Activistas de oposición dicen que el gobierno está usando el hambre como un arma contra su pueblo, y la ONU ha pedido un mayor acceso.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos