Desde esta columna se viene insistiendo hace tiempo, con machacona porfía, sobre el valor de las producciones que apelan a determinados períodos de la historia, del enorme tesoro y la materia prima fundamental que se esconde en los episodios del pasado, tanto en el ámbito exterior como en nuestra olvidada y despreciada historia nacional.
El hombre que volvió de la muerte
Tom Hardy escribió, produjo y protagoniza Taboo, una muestra de destreza narrativa para recrear en la pantalla chica una historia misteriosa y aterradora