Hace tiempo que internet forma parte de la vida diaria de las personas. Los teléfonos móviles, computadoras, relojes e incluso lentes conectados a la red son una realidad desde hace tiempo. Sin embargo, a ese proceso de incorporación de los aparatos conectados todavía le queda dar uno de sus pasos más importantes: interconectar los dispositivos domésticos y hacer posible el Internet de las cosas.
El Internet de las Cosas aún distante
Para que esta tecnología se desarrolle con eficiencia, es necesario contar con un protocolo llamado IPv6