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El joven que pasó de ladrón de bicicletas a presunto asesino de un niño

La familia del presunto homicida debió abandonar su casa tras recibir amenazas

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25 de septiembre de 2018 a las 05:03

Máquinas de escribir, libros viejos, herramientas, un reproductor de DVD roto, partes de motos y varios cuadros de bicicleta. El frente de la casa en la que solían vivir los padres del presunto homicida de Inti Lois, el niño de ocho años que desapareció el viernes y cuyo cuerpo fue encontrado este sábado en Pinamar Norte, parecía un basurero.

En el interior de la vivienda la escena no era mejor. El suelo de hormigón estaba lleno de páginas de revistas, cables rotos, CD y cajones de muebles completamente vacíos.

Los padres del acusado debieron abandonar la vivienda de apuro, luego de que este domingo su hijo de 16 años fuera acusado por el homicidio de Inti e internado en un local del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) con medidas privativas de libertad por 30 días, hasta que culmine la investigación sobre el crimen. La huida requirió apoyo policial ya que varios vecinos le dieron un ultimátum a la familia: si no se iban incendiarían la casa con ellos adentro.

Este lunes, dos adultos y un adolescente revisaban la propiedad y recogían del suelo cualquier cosa a la que le encontraban valor. Según contaron a El Observador, la casa estaba totalmente amueblada, pero en las últimas horas personas que llegaban al lugar con el objetivo de tomar represalias contra la familia aprovechaban para llevarse algo.

“Mirá, un destornillador, me lo llevo”, dijo uno de ellos, y puso el objeto de color rojo en una carretilla que estaba desbordada. “Me agarré varios cuadros de bicicletas”, contó el adolescente con una sonrisa. Entre los objetos también se llevaron una chumbera oxidada que según cuenta uno de ellos, el detenido solía utilizarla en rapiñas a vecinos de Neptunia arrollándola en un trapo para que no pudiera verse su estado de deterioro real.

La vivienda, ubicada justo detrás de un monte en medio de un asentamiento de Neptunia Norte, había dejado de ser el hogar del ahora imputado a principios de año, cuando su padre lo echó cansado de su mal comportamiento. La mala relación del presunto homicida con sus padres quedó demostrada este domingo, cuando ambos llegaron al juzgado de Atlántida y se cruzaron con familiares de la víctima. El padre del adolescente señaló a su hijo como “un hijo de puta”. “Me duele porque es mi hijo, pero es un hijo de puta. Eso no se hace”, dijo entre lágrimas. En tanto, su madre pidió disculpas a la madre de Inti. “No sé con qué cara mirar a la pobre mujer”, manifestó, y agregó que por el momento no tiene ganas de hablar con su hijo.

Una de las bicicletas encontradas en la casa del presunto asesino era la que usó el viernes Inti Lois para hacer unos mandados al kiosco cuando desapareció

La mujer también señaló que su hijo nunca había tenido problemas con otros niños y aseguró que no se drogaba. Sí reconoció que había abandonado el liceo y que durante niño estuvo medicado por años, aunque nunca le dieron un diagnóstico.

Varios vecinos se refieren al adolescente detenido como un “rastrillo” –por robarles a los vecinos–, una persona problemática que en ocasiones insultaba y amenazaba a cualquiera que lo mirara mal.

Problemas barriales

A una cuadra de donde vivía hay al menos tres casas de madera en construcción. Familias de distintos lugares llegaron a este asentamiento que empezó a formarse en los últimos cinco años y en el que no hay basura, pero sí viviendas armadas con chatarras sobre terreno arenoso.

“Me duele porque es mi hijo, pero es un hijo de puta". Padre del adolescente acusado de matar a Inti Lois.

Este lunes el único ruido que se escuchaba era el del ladrido de los perros, el canto de los pájaros y los gritos de unos niños que jugaban. Por ese lugar circulaba el joven a toda velocidad en su moto girando en círculos y causando la molestia de varios vecinos.

Tres de ellos dijeron a El Observador que habían intentado hablar con los padres del adolescente para pedirle que controlara a su hijo. Sin embargo, el hombre en todos los casos se excusó diciendo que no había forma de que le hiciera caso.

Durante algún tiempo su padre llevó al ahora imputado a Malvín Norte, donde la familia vive la mayor parte de la semana. Sin embargo, tras pelearse los vecinos de ese lugar lo volvió a llevar a Neptunia Norte, donde pasaba solo.

Más que el robo a una bicicleta

En la propiedad abandonada abundaban las piezas de motos y de bicicletas. “Aquella es de una vecina que vive a una cuadra, está nuevita”, comentó uno de los saqueadores.

Una de las bicicletas encontradas en la casa era la que usó el viernes Inti Lois para hacer unos mandados al kiosco cuando desapareció. El viernes, un vecino del barrio vio al presunto homicida caminando con dos bicicletas, la suya y otra más pequeña. Más tarde, la noticia de la desaparición del niño y la descripción que se dio de la bicicleta en la que circulaba le permitió atar cabos. Hablando con otro vecino supo que el adolescente había sido visto con el niño ese mismo viernes, y entonces decidió llamar a la policía.

Los padres del acusado debieron abandonar la vivienda de apuro, luego de que este domingo su hijo de 16 años fuera acusado por el homicidio de Inti e internado en un local del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) con medidas privativas de libertad por 30 días, hasta que culmine la investigación sobre el crimen

La fiscal de Atlántida Darviña Viera se basó en estos testimonios, la aparición de la bicicleta del niño en poder del adolescente y del informe forense primario para pedir que imputen al adolescente. Según las pericias realizadas sobre el cuerpo, el niño presentaba fracturas en el cráneo y en un brazo. También mencionan “estrangulamiento con hematoma en cuello profundo con marcas de manos”. A su vez, el informe establece un "posible abuso sexual” que ahora se deberá corroborar con nuevas pruebas, como el análisis de ADN. 

Los vecinos consultados por El Observador coincidieron en que, a pesar de ser un “rastrillo”, nadie podría esperar que acabara convirtiéndose en el asesino de un niño.

La culpa de otros

Durante la audiencia de este domingo, el adolescente negó en todo momento ser el autor del crimen e intentó involucrar a otras personas. Sin embargo, en rueda de prensa a la salida de la fiscalía, Viera manifestó que esta posibilidad quedó descartada, luego de confirmar que estas personas se encontraban trabajando a la hora que ocurrieron los hechos. 

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