Por otro lado, días pasados se bajó de la candidatura Jorge Barrera, quien era número puesto para encabezar la lista oficialista junto a Walter Pereyra. Todos daban por hecho que esa sería la fórmula. Pero ambos quedaron mal parados cuando en el Consejo Directivo se opusieron al director deportivo Gonzalo De los Santos que respaldó la continuidad de Leonardo Ramos, y Damiani les dio la espalda.
Pese a esa decisión, Sergio Perrone (exconsejero del Movimiento 28 de Setiembre y desde hace años, oficialista sin ser dirigente) comenzó una recolección de firmas para que Pereyra y Barrera se presenten en una lista.
Rol de Catino y alianza con Areco
Pero no es el único movimiento en el oficialismo: Rodolfo Catino y otros allegados –se suponía que a ese grupo se había unido Pereyra, pero finalmente prefirió mantenerse al margen–, crearon Tu Peñarol. La intención de Catino es poder sellar una alianza con la oposición, especialmente con el Movimiento 28 de Setiembre de Marcelo Areco, y está convencido en que lo podrá hacer. El tema es que si lo logra, ¿quién sería el candidato? Areco no se va a bajar. Como en el club hay ley de lemas, la idea de Catino es que él sea el candidato, Areco el número dos, y del tres al 11, haya listas independientes. De todos modos, esa alianza no sería tan de "unidad" como se dice, porque Ignacio Ruglio, de Sentimiento 1981, ya dijo que no está dispuesto a integrarla.
Si Catino no logra una alianza –lo más probable– el escenario será totalmente distinto. Por eso es que Perrone está juntando firmas con los socios para que la fórmula sea Pereyra-Barrera y que estos revean su decisión. Pereyra dijo que no puede ser candidato a presidente porque se lo impide el estatuto del Hospital Británico, del cuál es director general. Barrera, por su parte, se bajó porque tiene mucho trabajo,según sus propias palabras.
Posibles escenarios
El hecho de que Barrera se bajara generó un gran vacío dentro del oficialismo. Nadie lo tenía previsto. Ese vacío puede llenarse de tres maneras, pero todas difíciles: 1) Que el oficialismo como tal (sin Damiani) no se presente en las elecciones –algo que no se ve con probabilidades–. 2) Que Catino logre el acuerdo con el 28 de Setiembre y que el oficialismo vaya en ese acuerdo (algo también muy difícil), y 3) que la movida de Perrone y sus firmas logren que Barrera revea su decisión y decida ser candidato junto a Pereyra.
¿Cómo juega el clásico en esto?
El clásico de la semana también entra a tallar en las elecciones. Si los aurinegros ganan, no se puede descartar nada de cara al acto eleccionario porque aún restan tres meses.
Algunos piensan que Damiani puede rever su decisión y postularse después de haber dicho innúmeras veces que no lo hará. La excusa puede pasar por el tema financiero y económico que atraviesa la institución, que ha llevado a que en las últimas semanas los jugadores no concentren. "No descarto que pueda pasar eso", dijo a Referí una fuente allegada al presidente. Aunque a esta altura, parece muy difícil.
Justamente la falta de dinero es lo que hizo dudar de presentarse a muchos en los últimos días.
"Cuando yo me vaya, se va el oficialismo", dijo Damiani hace un mes en distintas audiciones. Y eso se ve reflejado en que, sin el presidente, el oficialismo está muy lejos de ser un grupo compacto. Los sectores que se divisan son: 1) los del "Foro Batllista" (sanguinettistas) con Gervasio Gedanke, Fernando Errico, Julio Luis Sanguinetti y Jorge Caruso; 2) El de Edgar Welker. 3) El de Ricardo Rachetti. 4) El movimiento de Rodolfo Catino. 5) el ala de Walter Pereyra, Sergio Perrone y Jorge Barrera. Toda esa dispersión complica la tarea para tratar de juntar votos.
En Peñarol hay quien piensa que si se logra la unidad entre el oficialismo pos Damiani con la 2809, le ganan a Ruglio y se construye gobernabilidad en el club. El tema es que, si como todo apunta, van separados porque Areco no acepta, el escenario será complicado para poder gobernar, gane quien gane.
¿Y si Damiani apoya a Areco?
Otro de los posibles escenarios que surgieron en los últimos días es que Damiani, sin presentarse, declare su apoyo a Areco para ganarle a Ruglio. La idea parece improbable, porque a diferencia de la muy buena relación personal que existe entre Catino y Areco, entre este y el presidente la misma es muy tirante.
Si bien faltan tres meses, de a poco van apareciendo las listas de candidatos y por parte del oficialismo pos Damiani, no hay nada definido. Nada. Es un gran laberinto con muchos recovecos y diferentes salidas. Pero también hay otros laberintos que tienen una sola salida, como el de la notable película de Kubrick basada en el libro de Stephen King, El Resplandor, y capaz que esa única salida lleva inexorablemente a que Damiani sea candidato. Las próximas semanas serán determinantes.
LOS DISTINTOS GRUPOS DEL OFICIALISMO POST DAMIANI