En la última gran sequía que hubo en el centro del país, la de 2008/09, quienes toman decisiones en el establecimiento El Caballero (en Durazno) recibieron –dijeron– el premio por la apuesta que años antes hicieron a la genética Aberdeen Angus.
El mejor novillo en el campo, la mejor res en el gancho y el mejor bife en el plato
Así definió al Abeerden Angus uno de los anfitriones de la gira que realizó la gremial por campos de Durazno