Nacional > Maldonado

El operativo para desmantelar el zoológico de Balcedo

Funcionarios de la Dinama y el Bioparque de Durazno trabajan en el lugar

Tiempo de lectura: -'

12 de enero de 2018 a las 13:56

Ocho alpacas y llamas dejarán este viernes la casa El Gran Chaparral de Playa Verde del sindicalista argentino Marcelo Balcedo, detenido el martes 4 de enero acusado de lavado de activos y asociación ilícita.

La Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y personal del Bioparque de Durazno trabajan por estas horas en el lugar. Ingresaron en la mansión para llevarse los animales, que pasarán a vivir en ese zoológico duraznense. Los encargados de llevarse a los animales deberán buscarlos en 96 hectáreas de terreno. Se adelantó que no se utilizará anestesia por el calor.

El miércoles, la Dinama realizó un operativo junto con Interpol en la casa a pedido de la fiscal de Maldonado Sabrina Flores para determinar el tráfico de especies de fauna prohibida por la normativa nacional.

Ese día se encontraron varias especies exóticas, como guacamayos, loros y especies autóctonas, que no pueden ser mantenidas en cautiverio, según establece la legislación uruguaya. La cantidad de animales era tal que una fuente de la Dinama calificó el sitio de "zoológico ilegal".

El miércoles, las autoridades ya se habían llevado al Parque Lecocq las aves exóticas encontradas y resta definir cuál será el destino de los animales autóctonos encontrados, como ñandúes y carpinchos. También se encontraron caballos, vacas y ovejas y este viernes revisarán si hay tortugas.

El nombre de Marcelo Balcedo tomó estado público en Uruguay luego de que fuera detenido por Interpol en su chacra de Playa Verde (Maldonado), a pedido de la Justicia argentina, que lo investiga por presuntamente haber retirado de las cuentas del Sindicato de Minoridad y Educación unos $ 53 millones argentinos (US$ 2,8 millones) en efectivo. La investigación señala que cabe la posibilidad de que ese dinero haya provenido de Los Monos, una conocida banda de narcotraficantes de Rosario.

Comentarios