A los gurises les digo que mejoren porque tienen que estar preparados para cuando se vayan al exterior, para que cuando les toque la hora de salir de acá no extrañen el cambio. Acá te alcanza con poco, pero afuera ya no es suficiente. Hablo mucho con Gonzalo (Bueno), con Pochola (Calzada), con Facundo (Píriz). Tienen mucho para dar y tienen que exigirse más”, dice en un tono paternal Álvaro “Chino” Recoba, el mismo que una vez, inmaduro, no entrenaba en el mismo complejo deportivo de Los Céspedes con las exigencias que tiene el fútbol europeo y cuando lo llevaron a Italia le costó adaptarse a ese mercado.
El otro costado de Recoba
Maduro, brindando consejos paternales, con gestos de buen compañero, con acciones de solidaridad y llevando ilusión, transcurre su vida lejos de la pelota