18 de noviembre de 2014 19:09 hs

La “década ganada”. Ese concepto apropiado por el kirchnerismo en Argentina para combatir con sus detractores, fue utilizado ayer por el presidente José Mujica para referirse a resultado de los dos gobiernos del Frente Amplio. Los diez años de administración de la coalición de izquierdas cierra con un crecimiento acumulado de la economía nunca antes experimentado en la historia uruguaya. También con crecimiento del salario real, una reducción del desempleo a nivel mínimo, caída de la pobreza y transformaciones sociales que en definitiva fueron claves para el desempeño electoral del oficialismo. Sin embargo el gobierno de Mujica le deja a la próxima administración una lista de temas pendientes, algunos de los cuales son herencia positiva, otros implican un desafío, pero otros resultan un peso.

En el haber se puede incluir el cambio en la matriz energética, la fundación de la Universidad Tecnológica en el interior del país, y resultados tangibles del buen vínculo con el Congreso de Intendentes. En los desafíos se ubican leyes aprobadas en este período pero que deben ser ejecutadas en su totalidad en el mediano plazo. El ejemplo más claro es la regulación del mercado de la marihuana.

La herencia negativa de Mujica se puede identificar desde el retraso en obras de infraestructura, tanto en rutas como en vías férreas, hasta los resultados en la educación media. De todos modos hay temas escabrosos que van a generar gasto y dolores de cabeza. En esa lista se encuentra el reclamo salarial de funcionarios registrales y judiciales, fundamentado en un error legislativo del gobierno y su bancada. Ayer, en radio El Espectador, el secretario de la Presidencia admitió que el problema deberá ser resuelto con el próximo presupuesto nacional. “De dónde vamos a sacar, sinceramente no sé”, dijo.

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