Por momentos pareciera que este envión que nos dio la década de precios altos de materias primas no nos dejara otro proyecto que el de consumir y consumir mientras se pueda. Gasta el Estado, gasta la gente, disfrutamos del dólar barato y mientras criticamos la sociedad de consumo esperamos el próximo día sin IVA del shopping para pasar horas haciendo cola para pagar.
El proyecto Uruguay pospetróleo
Los disparates de Trump nos dan una mano para avanzar en una estrategia país