Fútbol > La vuelta del papal

El regreso de un campeón

En el Prado volvió a latir el corazón de los hinchas de Bella Vista

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02 de abril de 2017 a las 05:00

Por Marcos Silva, especial para Referí

Bella Vista se fundó el 4 de octubre de 1920 y a lo largo de sus 96 años de historia cuenta con un Campeonato Uruguayo, obtenido en 1990, fue campeón de la Segunda División en cinco oportunidades; además participó seis veces en la Copa Libertadores y una en la Copa Sudamericana.

Sin embargo, en 2013 el club se desafilió de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) al no poder pagar los casi U$S 3.000.000 que tenía de deuda.

"Fue embromado darse cuenta y convencerse que el club de los amores desaparecía. Uno pensaba que iba a aparecer una solución, pero a medida que pasaban los días se iba dando cuenta que el club no iba a competir más", recordó el Juan Alberto Acosta, ídolo del club que surgió de las formativas papales y llegó a jugar en Real Madrid.

El "Beto", tal como se lo conoce a Acosta, agregó a Referí: "Fue un vacío impresionante, las tribunas del Nasazzi eran el lugar donde uno se encontraba con excompañeros, gente conocida, se ponía al día con la vida del otro. Vos veías a los abuelos, hijos y nietos, generaciones enteras en una tribuna. El abuelo con la camiseta de su época, el padre con otra camiseta y el hijo con la camiseta actual".

Paulo Núñez entró como dirigente de Bella Vista con 32 años e integraba la directiva de Rodolfo Echinope en el momento en que el club anunció la desafiliación. Actualmente tiene 40 años y desde hace cuatro preside al club con el único objetivo de devolverlo a Primera división.

Bella Vista comenzará a jugar en la ex "C" y el 90% del plantel son jugadores formados en el club.

"Cuando Echinope decidió dejar de jugar, venían las elecciones y nadie quería agarrar. Con un par de amigos decidimos asumir el desafío. No tenemos dinero, teníamos buena voluntad y amor a Bella Vista", le contó Núñez a Referí y agregó: "Nos decían que estábamos locos, que Bella Vista 'ya estaba, que no tenía vuelta', pero yo no podía dejar desaparecer a mi equipo".

Con un club fundido, Bella Vista atravesaba una muerte lenta y silenciosa. Sin embargo, Núñez junto a un grupo de hinchas y socios decidieron realizar un último esfuerzo para salvar al club, esta vez como responsables de la institución.

A la hora de encontrar explicaciones al derrumbe económico de Bella Vista, Núñez recordó la venta de Federico Rodríguez y Pablo Cepellini en 2011.

"Rompió los ojos, eran el 9 y el 10 de la sub 20 de Uruguay. De Bella Vista pasan a Peñarol y después de sacarse la foto se fueron a Italia. Cuando preguntamos qué había pasado nos dijeron: 'Ese tema no hay que tocarlo, hay que dejarlo ahí'. Después averiguamos y la venta de los dos fue de € 7,5 millones. No agarramos un peso", denunció el actual presidente del club, quien agregó: "Cada vez que salía un pibe de las juveniles, el club no veía un peso porque ya estaba vendido a empresarios".

Era tal el desorden que vivía la institución que sucedían estas situaciones. "Venían grupos empresariales que compraban diez jugadores por determinado monto y en el contrato se firmaba que ellos podían cambiar a los futbolistas en cualquier momento. Si de esos diez que elegían uno no les servía, lo cambiaban por otro. Era todo una locura", contó Núñez.

Al momento de la desafiliación, Bella Vista contaba con 1.200 socios, luego quedaron 400 que siguieron pagando su cuota para colaborar con el club y aportar a la resurrección.

"Yo salí de la hinchada de Bella Vista, tenía una panadería, la plata la poníamos del bolsillo de cada uno según lo que se podía, los socios realizaban donaciones, pero todo se hacía a pulmón", recordó Núñez, y concluyó : "Le tengo que pedir disculpas a los hinchas de Bella Vista por no ser un empresario y haber puesto la plata antes, teníamos que volver antes, pero no se pudo".

La cantidad de horas que le dedicaba a Bella Vista obligó a Núñez a cerrar la panadería que tenía y actualmente tiene un negocio más pequeño. "La descuidé y tuve que bajar la persiana, a muchos de los que estamos en esta aventura nos costó varios conflictos con nuestras familias", reconoció Núñez.

El "Beto" Acosta volvió a trabajar hace unos años al club como entrenador de las formativas. "Me recibí de técnico en 1995 y lamentablemente nunca me dieron la oportunidad de dirigir al club. No sé qué habrá pasado, pero era una situación que me entristeció mucho, por suerte con los dirigentes de ahora todo es distinto".

A la hora de definir a la actual dirigencia de Bella Vista, Acosta asegura que "son muy humildes, no son de saco y corbata, son hinchas del club genuinos y se pusieron esta aventura de sacar al club adelante. Hacen un sacrificio enorme. Es para sacarse el sombrero con su trabajo".

El saco, la corbata y la camisa fueron un tema para Paulo Núñez al asumir como presidente del club. "Una vez vino un exdirigente de Bella Vista y me dijo que tenía que cambiar mi forma de vestirme, que si iba a ir a la AUF tenía que ponerme saco y camisa. Esos dirigentes de saco y camisa fueron los que llevaron a Bella Vista a desaparecer", afirmó Núñez.

"Yo no puedo cambiar lo que soy por ir a presentarme a un lugar. No soy un dirigente de raza y ninguno de los que está en nuestra directiva lo es", concluyó el presidente papal.

Núñez recordó una anécdota que le sucedió en sus primeras visitas a la AUF. "Un día salí de mi trabajo volando porque tenía una reunión con el Ejecutivo y en la esquina de la AUF me di cuenta que había llevado el delantal de la panadería. Lógicamente que en ese caso me lo saqué, pero hemos ido con las manos llenas de harina, de pintura o con marcas de trabajo. Somos así y así queremos que nos vean".

Como el título de 1990


"Nos llevó un año y medio ordenar y saber cuál era el estado de situación del club y las deudas que tenía. Lo primero que hicimos fue pagar los servicios públicos porque el club tenía que seguir funcionando. Después, conseguir nuevamente las habilitaciones del estadio Nasazzi porque la AUF le había revocado el permiso. Lo fuimos sembrando, pintando, arreglando y poniéndolo al día con las habilitaciones de la Intendencia y de bomberos", detalló Núñez que además de presidente supo ser utilero del plantel principal y el encargado de lavar las camisetas de los jugadores papales.

Al primer día de asumir como presidente del club, Núñez confirmó que nada sería fácil y que la realidad de Bella Vista era más complicada de lo que parecía. "Ganamos las elecciones y nos llegó una carta judicial que decía que la sede y el complejo Bauzá iban a ir a remate, estaban a punto de cortar el agua y la luz en el Nasazzi y en el complejo Bauzá por deudas. Nunca te llegaba una alegría, eran todas pálidas".

Por si todo esto fuera poco, "te caía un alguacil a la noche a embargar la sede y pretendía llevarse los trofeos. Ahí teníamos que salir a frenar eso y hacernos cargos de deudas que crecían cada vez más. Por suerte hoy eso no pasa, no se generaron más deudas, pagamos los 10 de cada mes a los funcionarios, levantamos varios juicios laborales que el club tenía y realizamos varios convenios con empleados", contó Núñez.

Una vez que comenzaron las obras en el estadio Nasazzi, el objetivo fue acondicionar el Complejo Bauzá y la sede del club, que hasta ese momento "era un depósito de aparatos viejos" según Núñez. Se realizó un convenio con un profesor de educación física que se hizo cargo de las deudas de la sede a cambio de utilizar el local para dar clases.

Para Núñez, la desaparición del primer equipo de Bella Vista le cambió totalmente su forma de vida: "El fin de semana es el día de ir a la cancha, a nosotros se nos murió eso, nos costó mucho asimilarlo. Lo bueno es que las juveniles siguieron participando. Si se caían las juveniles era el fin, no podíamos dejarlas caer. Los fines de semana íbamos a verlos a ellos y ahora después de subir y bajar, las inferiores están en Primera".

"Campeones, nunca mueren"


El pasado domingo 19 de marzo fue la fecha elegida para oficializar la vuelta y nadie mejor que Huracán Buceo para participar de la fiesta y compartir la felicidad del regreso de ambas instituciones.

"Nunca me imaginé que lo iba a vivir así. La cantidad de gente y la euforia que había para ser un domingo de mañana fue increíble. Emocionante por todos lados", aseguró Acosta que jugó el partido preliminar con los futbolistas seniors de Bella Vista.

De la tristeza en 2013 a la alegría de 2017 pasaron muchas cosas en la vida de los hinchas de Bella Vista y el llanto acompañó la alegría y la emoción del regreso. "Se me cayeron un par de lágrimas, más que nada por los amigos que no están y teníamos el compromiso con ellos de hacer que Bella Vista volviera", contó el presidente Núñez.

Para Acosta, ese día se respiraba un aire especial en el Prado. "La gente fue con una alegría contenida por muchos años. Nadie lo podía creer, es horrible ir a ver fútbol y no poder ver a tu cuadro. Cuando jugamos los veteranos había un montón de gente llorando, veían al "Pato" William Castro, al "Loco" Juan Bogado, Fabián Pumar, Felipe Revelez, Santiago Ostolaza. No se olvida más".

El sitio web oficial de Bella Vista estima que cerca de 5.000 personas colmaron las tribunas del Nasazzi para presenciar la vuelta del equipo. Sin embargo, algunos hinchas papales aseguran que habían más de 7.000 personas. El resultado final del partido fue 1-1, pero a poca gente le importó.

Fue tanta la ansiedad y la adrenalina que corrió en los días previos al partido que muchos hinchas de Bella Vista no durmieron con tal de afinar todos los detalles para el domingo.

"El viernes antes del partido la gente estaba para arriba y para abajo pintando banderas, picando papeles y preguntando en qué más podía ayudar", reconoció Núñez y destacó: "Fue una felicidad devolverle al fútbol uruguayo todo ese marco de público, familias enteras en las tribunas y sin ningún policía ni personal de seguridad, sólo había dos o tres para los árbitros y nada más. Fue una fiesta en paz y se demostró que se puede jugar al fútbol sin violencia".

Bella Vista comenzará a jugar en la Segunda Divisional Amateur, la ex "C", y el 90% del plantel está integrado por jugadores formados en el club.

"Nos da mucho miedo lo que se venga, pero si tenemos que estar dos o tres años en la 'C' para consolidar al club y subir cuando estemos preparados, lo vamos a hacer. Nada de locuras ni ansiedades, queremos ir paso a paso y disfrutar de volver a competir", aseguró el presidente del club.
Un día, el único equipo campeón en el fútbol profesional del Prado volvió a las canchas, porque los campeones nunca mueren.

La cifra


US$ 3 millones era la deuda que tenía Bella Vista. En los últimos cuatro años pagó US$ 400.000 a futbolistas, redujo las cuentas con la AUF y de aquellos US$ 3.000.000 en rojo, actualmente debe US$ 1.800.000.
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