Daniel Martínez eligió a la exedila Graciela Villar como su compañera de fórmula, entre otras cosas, por tener una "gigantesca capacidad de negociación". Así la presentó el pasado 5 de julio, cuando anunció que sería su candidata a vicepresidenta para un eventual gobierno del Frente Amplio (FA).
En un escenario en el que la coalición de izquierda ya no tendrá mayoría parlamentaria si llega al gobierno, la figura de la presidenta de la Asamblea General será fundamental para sellar acuerdos con la oposición. Villar fue edila suplente por Asamblea Uruguay en el período 2010-2015 y pasó a ser titular, también por ese sector, en la legislatura 2015-2020.
Fue presidenta de la Junta Departamental de Montevideo entre julio de 2017 y ese mismo mes de 2018. Renunció en diciembre de 2018 para hacer campaña electoral por el entonces precandidato Mario Bergara.
Pese a que desde el FA destacan a Villar como una mujer "articuladora", los ediles de la oposición con los que compartió legislatura aseguraron que, de tener esos dotes, la candidata a vicepresidenta no tuvo oportunidad de mostrarlos, principalmente porque la coalición de izquierda, al igual que en el Parlamento nacional, ostenta la mayoría en el legislativo departamental.
Leonardo Carreño
De todos modos, cuando asumió la presidencia del legislativo montevideano, fueron varios los ediles –incluso opositores– que elogiaron la trayectoria de Villar y algunos resaltaron esa cualidad que hoy el FA destaca para potenciar la figura de su candidata a vicepresidenta.
El edil de la Concertación –hoy en filas coloradas–, Roberto Gossi, dijo el 14 de julio de 2017 que Villar era una persona de "fina inteligencia" y "pragmatismo político", algo que "siempre da lugar a la esperanza de acuerdos". "Esos acuerdos que Montevideo necesita para el bien de todos", agregó el edil.
En la misma línea se expresó el nacionalista Diego Rodríguez, del sector Todos, quien pidió ese día fundamentar su voto afirmativo. "Tu persona le va a servir a esta casa, a esta Junta Departamental, por tu manera de articular y de desarrollarte políticamente", señaló el edil.
Sin embargo, una vez que terminó la actuación de Villar en la junta –y en plena campaña electoral– los ediles de la oposición aseguraron que, en la práctica, con Villar no hubo nada que negociar.
"Me llama mucho la atención cuando el candidato del gobierno manifiesta que la exedila Villar y hoy candidata a la Vicepresidencia tiene ese rol negociador y articulador. Como edil de la oposición no lo veo así ni lo vi así. De hecho, en la Junta Departamental nunca tuvimos ninguna instancia de acuerdo ni cuando fue presidenta ni cuando era edila", subrayó Rodríguez a El Observador.
En la misma línea se expresó el edil colorado Gustavo Zúñiga, quien señaló que no hubo "nada para articular porque en la junta tienen (los ediles del FA) la mayoría absoluta". "Es como que si dijeran que los del FA articularon en el Parlamento con sus mayorías", agregó.
Pero si esa es la opinión que hoy predomina en la oposición, en la bancada oficialista es diametralmente opuesta.
Gimena Urta, que sucedió a Villar como presidenta y mantuvo ese cargo hasta julio de 2019, recordó que la compañera de fórmula de Martínez era una de las tres edilas con más experiencia. Además, le tocó durante los primeros seis meses de la legislatura coordinar la bancada oficialista.
"Fue una articuladora y mantuvo un diálogo abierto durante toda su presidencia. Sobre todo porque en ese momento nosotros estábamos en lo que había sido el tema del Fondo Capital", precisó Urta.
Leonardo Carreño
En esa época, con Martínez recién llegado a la Intendencia de Montevideo (IMM), la junta aprobó el Fondo Capital con el apoyo de los ediles que respondían a Edgardo Novick. El acuerdo se había sellado antes, con una reunión entre Martínez y Novick, en la que el empresario se comprometió a que sus ediles votaran el fondo, que pasó a ser de US$ 94 millones en vez de los US$ 250 iniciales que proponía el ingeniero socialista.
Urta aseguró que, más allá del acuerdo entre el intendente y el empresario, después el tema llevó a una "negociación en la junta", así como entre la bancada frenteamplista y el jefe comunal. También dijo que Villar trabajó de forma "muy cercana" con la oposición en la Comisión de Asentamientos, un tema "bastante complejo".
Por el contrario, Rodríguez aseguró que en ese ámbito lo que hizo la exedila fue "poco". "Es más venta para afuera ahora que es candidata de lo que realmente fue", apuntó.
El Partido Nacional como bancada se negó a votar el Fondo Capital y a partir de allí el Partido de la Concertación se fraccionó. Rodríguez recordó ese momento como un "pacto" que se hizo "a puertas cerradas" y "entre cuatro paredes" entre el intendente y el empresario.
Otro ejemplo concreto de la "articulación" de Villar fue la iniciativa de que los ediles recorrieran uno por uno los ocho municipios del departamento. Tanto Urta como el edil Pablo Aldaya se refirieron a ese programa como otro caso en el que quedó demostrado el perfil conciliador de Villar, ya que era importante contar con el apoyo de la mayor cantidad posible de ediles.
Para Aldaya, de la lista 711, Villar "siempre tuvo el rol de conciliar", primero puertas adentro con la bancada oficialista y después hacia afuera. "Cumplió una tarea como presidenta que legitimó lo que es la Junta Departamental", concluyó.