Defender a la celeste es el sueño de todo deportista uruguayo. A los 15 años, Pablo Marrochi pudo cumplirlo al ser convocado a jugar en la selección de cadetes de hándbol. El tiempo lo convirtió en el gran referente nacional de ese deporte. Sin embargo, su destino cambió de color y se puso azul. Desde la semana pasada es jugador de la selección italiana.
El uruguayo que se puso la azzurra
Pablo Marrochi, el mejor jugador uruguayo de hándbol, se nacionalizó para defender la selección italiana y se une así al grupo de deportistas que dejan de ser celestes para representar a otro país