Apenas horas habían pasado de las fiestas de Nochebuena y Navidad cuando los dirigentes de Peñarol comenzaron a planificar la transición de gobierno y a trabajar en silencio hasta la asunción de Jorge Barrera como presidente.
El verano fortaleció aun más al campeón
Peñarol aprovechó enero para depurar el plantel, sumar buenos jugadores y trabajar en silencio