La primera sensación al ingresar al espectáculo de Fuerza Bruta en el Centro Cultural Recoleta en Buenos Aires es la de estar asistiendo a un recital o a una fiesta electrónica. De pie en el recinto tipo galpón de la sala Villa Villa, cinco hombres y mujeres salen a escena con sus tambores. Al grito de “Wayra que sigue soplando” invocan, con energía y fiereza en sus voces y movimientos, el inicio de un ritual en el que el viento (wayra en quechua) es el motor de un espectáculo que apela a lo sensorial como impulso primitivo.
El viento que todo empuja
Wayra, el exitoso espectáculo de la compañía Fuerza Bruta en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires, apela con imágenes potentes a lo sensorial como impulso primitivo