La Intendencia de Montevideo (IMM) prevé ahorrar el 70% del consumo de agua del Zoológico Villa Dolores una vez que esté instalado un sistema de abastecimiento subterráneo de agua. “Ya hemos constatado un importante ahorro”, dijo a El Observador Héctor Guido, director de Cultura. En junio, el primer mes en obra, se consiguió un ahorro cercano al 50% de la facturación mensual: $ 400.000.
No obstante, José Pedro Irigoyen, director de Blue South, empresa encargada del proyecto de “Optimización de los Recursos Hídricos de Villa Dolores”, informó a El Observador que esa reserva no se produjo por ninguna obra física, sino por “cerrar caños y tapar pérdidas” de las tantas por las que la IMM deja correr miles de litros todos los días.
Una de las más graves es el derroche de mil litros de agua por hora en uno de los mingitorios de los baños masculinos que todavía no fue solucionada a través de dispositivos de descarga controlada que no fueron exigidos en la licitación de su construcción. En un día eso equivale al consumo de agua potable de 133 personas de la zona este de Montevideo.
La conexión a agua de pozo ya cortó la pérdida de los 6 mil litros diarios que se iban por la práctica habitual de mantener una canilla abierta durante 10 horas para descongelar 100 kilos de pescado dentro de un tanque. Ejemplos como éste llevaron a Irigoyen a afirmar que la parte más difícil del proyecto es lograr cambios de conducta.
La inversión supera los US$ 300.000 que no provienen de las arcas municipales sino de Blue South, una firma nacional que ya ha realizado instalaciones de eficiencia energética en AFE y el Ministerio de Vivienda. Blue South cobrará el 50% del ahorro una vez que haya completado el circuito: $ 1,5 millones por año mientras dure el convenio.
El proyecto comprende una red subterránea en forma de anillo de más de 1.200 metros de longitud alimentada con agua de pozo que sustituirá toda el agua corriente, salvo la que está destinada al consumo humano. Hay, además, más de 1.000 metros de ramales y más de 60 canillas. Las obras comenzaron en junio y se prolongarán hasta diciembre.
Nuevas prácticas
Entre las prácticas erróneas del personal del zoológico, Irigoyen señaló que se vacía la mitad de la pileta de los lobos marinos una vez al día y la del hipopótamo cada dos días, lo que ocasiona un gasto importante de agua. A esto se le suma una canilla siempre abierta para rellenar la laguna de las tortugas. La intervención prevista es el filtrado y reciclaje de esa agua.
El lago norte, el que rodea los hábitats de los cisnes, patos, lémures y carpinchos, tiene una capacidad de 1,1 millones de litros de agua. La esclusa correspondiente estaba defectuosa. La idea allí también es conseguir el reciclaje del agua.
La directora de la División Artes y Ciencias, Graciela Michelini, explicó que se están realizando evaluaciones técnicas sobre los rendimientos de caudal y de calidad de agua y sobre fin de año se sabrán “las posibilidades reales” de ahorro puesto que, en teoría, puede llegar hasta el 90% de la tarifa dependiendo del ahorro efectivo que haga el personal. “El zoológico está en una etapa de muchos cambios. La IMM no arriesga nada con este proyecto. Ganamos si hay buenos resultados”, apuntó.
Blue South presentará luego un proyecto de ahorro energético para el zoológico a través de iluminación eficiente y mecanismos de calefacción y calentamiento de agua por paneles solares para el serpentario, las jaulas y otras instalaciones. Michelini aseguró que su implementación quedará para la próxima administración.