15 de agosto de 2013 14:44 hs

Serán algunos miles más o algunos miles menos. Se llegará a los tres millones o se quedará en 2,9 millones. Pero esta parición es uno de los componentes clave de un rompecabezas que volverá a poner a la ganadería y en particular al engorde intensivo de ganado en una situación pareja con la agricultura, que no ha tenido en los últimos 10 años.

Los datos que divulga el INIA año tras año permiten programar en el largo plazo a la ganadería. La oferta de terneros será muy abundante en el próximo otoño 2014. Con 81,5% de tasa de preñez y suponiendo que la tasa de destete sea 71,5%, la producción de terneros destetados el próximo otoño estará realmente muy cerca de los 3 millones. Son 640 mil teneros más que en 2010 y 140 mil más que los del destete pasado. Un récord cuyas consecuencias van para largo. Porque esta cantidad de terneros luego será una alta oferta de novillitos de año y medio en 2015 y la faena empezará a crecer en 2016 y sobre todo en 2017. De modo que la actividad de la industria frigorífica que viene creciendo muy gradualmente año tras año, pero que además atraviesa en este momento un período de 10 semanas de extremadamente baja actividad, tiene luz del otro lado del túnel y ese túnel tiene una longitud temporal bien determinada. En tres años habrá una oferta abundante de ganado. Y bastante antes de eso, dentro de seis meses, los invernadores tendrán amplia oferta disponible.

Pero hay más consecuencias porque obviamente no solo nacen machos que se convertirán en novillos. También nacen terneras que estarán en condiciones de ingresar al rodeo de cría en 2015 y que agregarán terneros en la primavera de 2016. El crecimiento del rodeo se retroalimenta a sí mismo mientras no haya una crisis climática o comercial que interrumpa el proceso. A partir de 2016 o bien se da un aumento fuerte en la faena de hembras o el rodeo de cría se expandirá hasta acercarse a los 4,5 millones de vientres, lo que también consolidaría la posibilidad de producir 3 millones de terneros con el histórico 67% de destete que le deja a los productores liberada la posibilidad de engordar un tercio de sus vacas y hacer margen vendiendo hembras gordas o al menos bien preparadas.

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De modo que si no se interpone una catástrofe climática, la ganadería da un primer escalón de cambio en el destete de 2014, pero otro en el entore de fines de 2015 y de 2016.

Llegar y luego sostenerse

Ahora viene un desafío para alimentar al rodeo vacuno que no tiene precedentes. Porque este verano habrá aproximadamente tres millones de vientres a los que preñar luego de haber tenido cría, algo que resulta más difícil. Hay una cantidad potencialmente muy grande de terneros a los que suplementar en destete precoz para facilitar la preñez de las vacas y habrá un mercado que tendrá que mantener precios estables para tratar que los tres millones pasen a ser un nuevo parámetro estable de producción en Uruguay y no un mero crecimiento ocasional derivado de un verano lluvioso.

Es posible que sea necesario tanto un mayor uso de grano en la alimentación de vacas y terneros como el pensar a las pasturas sembradas no solo como una herramienta vinculada al engorde de ganado sino también al sustento de la cría.

Porque lo que aumentará en forma relevante es la carga animal. Sin que aumenten las hectáreas ganaderas, al menos por ahora, habrá que sostener por primera vez en la historia más de 12 millones de vacunos.
Mientras en la agricultura los planes de uso y manejo de suelos pueden verse como una restricción que obliga a plantar maíz y sorgo o pasturas en lugar de soja, la eventual llegada de una dosis adicional de alimento animal puede resultar de perillas para un sector engordador que tendrá la responsabilidad de absorber el grueso de la oferta de esos aproximadamente tres millones de terneros de una manera eficiente para que los criadores no sientan que aumentar la producción va en detrimento de los precios.

Es el momento en que los logros vinculados a la trazabilidad y el no uso de hormonas deben funcionar articuladamente para que los terneros salgan a un precio estable para el destino que deban tener. Es también la hora de la verdad para la exportación de ganado en pie, que debe funcionar como una válvula de salida.

Es un momento desafiante porque Australia ha devaluado su moneda a un mínimo de tres años y será una muy fuerte competencia tanto en carne como en ganado en pie. También es la oportunidad de que China sea para la carne lo que ha sido para la soja. Una aspiradora de la oferta que sostiene los precios altos.

Casi que necesariamente la cantidad de terneros caerá en el destete de 2015. Es muy difícil sostener una tasa alta de parición. Este verano muchas vacas que están pariendo ahora se tomarán un descanso. De modo que puede esperarse una producción de terneros en 2015 en el entorno de 2,75 millones de terneros. Por lo tanto el desafío es sostener una producción de terneros de 2015 en adelante.

El próximo invierno será muy desafiante. Habrá que sostener más de tres millones de terneros, pero además la atención deberá ponerse sobre el conjunto de las categorías vacunas. Sera el primer invierno en la historia de Uruguay con más de 12 millones de vacunos. En anteriores crecimientos del stock ganadero, el balance vino por la liquidación de ovinos. No será el caso esta vez. La majada uruguaya ya está lo suficientemente achicada como para suponer que tendrá una baja importante. La oportunidad está por el lado de aumentar la alimentación del rodeo. Tanto por una mayor disponibilidad de grano como por esquemas forrajeros modernos persistentes y rentables, será importante sostener una estrategia de alimentación que empiece en los próximos meses y se sostenga. Los criadores han dado un gran avance al pasar a dominar la época de venta de sus animales. Ya no salen masivamente los terneros en el otoño. Ni tampoco salen obligados por falta de pasto a la salida del invierno. En este momento, que es el más exigente desde un punto de vista forrajero porque se acumula todo el invierno y todavía no empezó el rebrote, no registra una oferta masiva de ninguna categoría.

La oferta es más gradual merced a cambios técnicos que se van dando gradualmente y que no necesariamente se expresan en la tasa de destete.

La era de la invernada

El engorde intensivo de ganado en Uruguay ha vivido las mismas dificultades que la industria frigorífica. Escasez de materia prima y altos costos han sido una constante desde la sequía que golpeó en el verano 2009/10 y que limitó marcadamente la oferta de terneros y novillitos desde entonces. Ahora está en vísperas de enfrentar la situación inversa. Viene una oferta importante que podría equilibrar el precio del ganado gordo y del ternero. No es descabellado pensar que a partir de mayo del año próximo el ternero cotice en el entorno de los dos dólares por kilo, a la par de novillo gordo.

Ese sería un factor favorable pero no el único. El precio del maíz y el sorgo ajustará inevitablemente dada la gran cosecha que levantará EEUU. De esta forma la invernada y los feedlots contarán con abundancia de sus dos insumos clave, ganado y grano. La consolidación de los esquemas forrajeros más modernos y el regreso de las pasturas a algunas zonas agrícolas pueden ser el complemento clave que a partir de 2015 permitan consolidar el salto productivo ganadero, bajar la edad de faena, acelerar las compras de reposición y hacer llegar a los frigoríficos un volumen de faena acorde a sus posibilidades.

Los números

Entre el 81,5% de tasa de preñez y la tasa de terneros efectivamente destetados hay una gran diferencia. Que se sabe tiende a estar cercana a 10 puntos porcentuales. Es lógico esperar un destete de 71,5% de los vientres.

Cuando se hace la cuenta con un destete de 71,5% la cifra de terneros sigue siendo altísima y muy cercana a tres millones. El rodeo de vacas de cría de Uruguay se encuentra entre 4,1 y 4,2 millones de animales. No tenemos todavía el dato de stock de 2013 que evaluará con precisión cuantos vientres fueron entorados. Pero a mediados de 2012 las vacas de cría eran 4,1 millones y esa población viene en crecimiento. En 2011 la población era menor a cuatro millones. La población de vacas entoradas hasta donde hay datos venía creciendo en 150 mil animales por año. Supongamos que ese crecimiento es bastante menor y el stock de vacas entoradas haya crecido solo en 50 mil animales. Da 4,15 millones.

Si esas vacas entoradas tienen un destete de 71,5%, la producción de terneros supera los 2,9 millones de terneros. La cuenta exacta daría 2.967.000 terneros. No serán tres millones pero la diferencia es 1%. No puede descartarse que finalmente se llegue a esa cifra. Si como cautamente se ha dicho a partir de la actividad de INIA 33 los terneros destetados son 2,8 millones, no cambia un ápice la situación: hay una enorme oportunidad, pero también todo un desafío de alimentar a esos animales y a un rodeo vacuno que por primera vez puede estabilizarse por encima de los 12 millones.

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