El presidente electo de Francia Emmanuel Macron, un centrista con escasa experiencia política y sin una maquinaria de partido que sustente sus acciones, enfrenta desde ayer su primer gran desafío: formar un gobierno para librar la incierta batalla de las elecciones legislativas de junio en un país que quedó ampliamente dividido luego del balotaje dilucidado el domingo.
En búsqueda de alianzas, Macron jugará su partido más complejo
El presidente electo tiene por delante las elecciones legislativas para poder formar su gobierno