Como productores, empresarios, profesionales y diseñadores nuestros desafíos no pueden ser únicamente atender a los pedidos de un consumidor incauto, a la rentabilidad de la empresa y a intereses del directorio, sin entender las implicancias de la acción en la sociedad y el entorno.
Hoy ya hay academia sobre el tema, y las empresas y organizaciones se ven comprometidas a hacer su parte en la responsabilidad social empresarial (RSE): de esta forma, ser agentes de innovación social, así como buscar un propósito y una acción para conformar una sociedad sostenible.
Independientemente de las normativas vigentes y de la necesidad de su cumplimiento, es una buena práctica adelantarse a la obligación (cuando sea el caso) y generar planes piloto y acciones adicionales para aprender e ir trabajando el cambio cultural.