Unos 85.000 niños menores de 5 años murieron de hambre desde que se intensificaron las hostilidades en la guerra del Yemen, hace casi cuatro años, reveló un informe divulgado por la ONG Save The Children.
Los niños que fallecen de hambre "sufren enormemente a medida que las funciones de sus órganos vitales disminuyen y finalmente se detienen", explicó, al resaltar que sus sistemas inmunológicos son tan frágiles que "son más propensos a las infecciones, con algunos tan débiles que no pueden llorar".
"Los padres tienen que presenciar cómo sus hijos se van consumiendo, incapaces de hacer nada al respecto", recuerda Kirolos.
Riesgo de hambruna
Después de la intensificación del conflicto, 14 millones de personas están en riesgo de sufrir una hambruna, un número que "ha aumentado dramáticamente" desde que la coalición árabe liderada por Arabia Saudí impuso un bloqueo marítimo y aéreo que ha agravado la inseguridad alimentaria en el país.
Desde entonces, asegura la ONG, la importaciones de alimentos a través del puerto de Al Hudeida, donde actualmente se libra una cruenta batalla, se han reducido en más de 55.000 toneladas métricas al mes, "suficiente para satisfacer las necesidades de 4,4 millones de personas, incluidos 2,2 millones de niños".
Ahmad Al-Basha - AFP
En este tiempo, Save the Children ha proporcionado alimentos para 140.000 niños y ha tratado a más de 78.000 niños con desnutrición desde el inicio de la crisis.
"A pesar de los desafíos, salvamos vidas todos los días", afirmó la responsable de la ONG, que, debido al bloqueo, lleva suministros vitales para el norte del país a través del puerto sur de Adén.
"Como resultado, puede llevar hasta tres semanas que la ayuda llegue a las personas en lugar de la semana que tardaría si el puerto de Al Hudeida estuviera en pleno funcionamiento", explica Kirolos, que también destaca el "aumento dramático de los ataques aéreos" en esa localidad en las últimas semanas.
Esos cientos de bombardeos en la zona "ponen en peligro las vidas de los aproximadamente 150.000 niños que aún están atrapados en la ciudad", según la ONG, que "pide el fin inmediato de la guerra para que no se pierdan más vidas",
AFP
"Necesitamos con urgencia obtener alimentos con alto contenido de nutrientes para los niños más vulnerables de Yemen, algunos de los cuales están realmente al borde del abismo", explicó Kirolos, que añadió que "con sólo 60 dólares se puede alimentar a una familia de siete miembros un mes entero".
Llega enviado de la ONU
En tanto, el enviado de Naciones Unidas llegó este miércoles a Saná para reactivar los esfuerzos de paz en Yemen.
El emisario, Martin Griffiths, no hizo ninguna declaración a su llegada al aeropuerto internacional de Saná, según un fotógrafo de la AFP.
Tiene que reunirse con dirigentes de la rebelión que controlan la capital yemení para abordar las negociaciones de paz que quiere llevar a cabo dentro de "unas semanas" en Suecia, para poner fin a una guerra que dura desde hace más de tres años y ha sumido al país en la peor crisis humanitaria del mundo.
Ni el programa ni la duración de la visita de Griffiths fueron comunicados por la ONU, que tampoco especificó si su enviado iba o no a entrevistarse con representantes del gobierno yemení.
Yemen está prácticamente divido en dos: las fuerzas progubernamentales controlan el sur y una buena parte del centro y los rebeldes Saná, el norte y amplias zonas del oeste.
Para favorecer los esfuerzos de paz, los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, se dijeron dispuestos a un cese de las hostilidades si la coalición liderada por Riad, que respalda al gobierno del presidente Abd Rabbo Mansur Hadi, cesa sus ataques.
El gobierno de Hadi ya anunció su participación en las negociaciones de paz, cuya fecha todavía no se ha establecido.
EFE y AFP