Los docentes de la UTU de La Unión mantendrán este viernes a las 15 horas una asamblea para definir las medidas a tomar para enfrentar la situación de inseguridad que se vive en el centro educativo. Carolina Joanicó, docente del instituto, dijo a El Observador que no se descarta ninguna medida y que algunos docentes están “dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias”.
Por otro lado, a las 16 horas de este viernes el secretariado de la Asociación de Funcionarios de la Universidad Tecnológica del Uruguay (Afutu) mantendrá una reunión donde analizará los casos de violencia e inseguridad y estudiará las medidas a seguir. Wilson Nebril, de Afutu, dijo a El Observador que “todo es posible. Desde las medidas de diálogo (con el Consejo de Educación Técnica) hasta el paro. Todo está dentro de la misma bolsa, independientemente de las medidas que tome el núcleo sindical del centro de La Unión”, manifestó.
Nebril señaló que el Consejo de Educación Técnica “tiene que apoyar las medidas” y mejorar la seguridad de los centros.
Este jueves, luego de que los docentes del local de La Unión decidieran realizar un paro por tiempo indeterminado, el Consejo de Educación Técnica les propuso implementar un servicio de 222 e instalar de una guardia perimetral con efectivos para custodiar la zona. Sin embargo, los docentes piensan que esto no es suficiente y exigen además un patrullero que vigile el centro a la hora de entrada y salida de los alumnos.
Joanicó señaló que en la reunión que mantuvieron este jueves con personal de la Seccional 15ª, los jerarcas se ofrecieron a realizar el patrullaje, pero les advirtieron que no contaban con vehículo para hacerlo.
Hechos de violencia
Esta semana en la UTU de La Unión tuvieron lugar varios episodios de violencia, que despertaron la preocupación de los docentes, aunque según señaló Nebril estos sucesos ocurren desde hace tiempo en distintos centros de la UTU.
Este jueves cuando los docentes del centro de La Unión se encontraron con varios volantes en la puerta del instituto que los amenazaba de muerte en caso de que no dejaran ingresar a ciertos alumnos. Los folletos estaban firmados por “Los Feos”, una de las barras bravas de Peñarol. No obstante, la Policía descarta que se trate de una acción de la parcialidad aurinegra, dijo a El Observador el vocero de la Jefatura de Montevideo, José Luis Rondán.
Dos días antes, el martes, un alumno menor de edad le quitó el gorro a un compañero, en un pasillo de la institución y se generó una pelea a golpes. Tras el hecho, la dirección de la UTU decidió suspender al primer alumno, quien una vez que estuvo en conocimiento de la medida amenazó al director, a los profesores y al adscripto. “Si ustedes me suspenden voy al cante, traigo un fierro y los picos a balazos”, le dijo el alumno a los docentes. El hecho fue denunciado por el director y en la tarde este jueves el chico concurrió a declarar a la Seccional.
Allí el joven pidió disculpas y manifestó que jamás sería capaz de matar a nadie. Al investigar, la Policía encontró que el joven tiene antecedentes de rapiña, está bajo medicación psiquiátrica y además mantiene una deuda con un taxista por un viaje que nunca pagó. El juez decidió dejarlo en libertad asegurándose de que pague la deuda con el taxista.
No obstante, este viernes a las 13 horas el director, los docentes y el adscripto amenazado por el joven fueron citados a declarar al Juzgado de Menores.
Al respecto, Nebril señaló que no es el primer caso de un director de UTU que es amenazado por un estudiante, ya que el año pasado ocurrió un hecho similar. “La UTU está inmersa en este tipo de problemáticas”, agregó. Por esta razón, reivindicó la potestad del director para tomar medias que puedan contrarrestar este tipo de situaciones y salvaguarda la seguridad de los estudiantes y de los docentes.
Por su parte, Joanicó adelantó que este jueves, la portera del centro vio un arma de fuego entre los alumnos, lo que la llevó a renunciar a su cargo por correr riesgo de vida.
Por otra parte, el mismo martes dos alumnas de la institución, que se encontraban fuera del centro amenazaron a una tercera y a su padre con un arma. Un policía que se encontraba custodiando la zona las detuvo y comprobó que el arma era de juguete. El juez determinó la libertad de ambas jóvenes e informó a la institución de lo sucedido.