Los títulos públicos que cotizan en Nueva York llevan perdidos hasta casi un 20% desde que el país entró en default el 30 de julio pasado.
Otro punto a tener en cuenta es que los títulos públicos se habían disparado días antes de la cesación de pagos, por la confianza que tenían los inversores en un arreglo de último minuto entre el gobierno y los fondos buitres.
Una caída de dos dígitos podría generar compras de oportunidad, incluso podría haber un rebote técnico. Lisandro Riva, asesor financiero de Bull Market, dijo que podría haber un rebote sobre el cierre de este semana, si es que el juez sigue eludiendo el desacato, tras el canje que propuso la presidente Cristina Fernández. "“Los inversores tomaron como buena noticia que Griesa no dijera nada sobre un desacato. Habrá que esperar para ver si mantiene ese discurso”", advirtió Riva.
No obstante, como se disiparon las últimas ilusiones del mercado sobre el pago a los holdouts, ya no en enero sino hasta que llegue un nuevo gobierno, el escenario de mediano plazo es a la baja. La alternativa oficial de ofrecer un cambio en el lugar de cobro de los títulos que quedaron impagos solo sirvió, al menos por ahora, para generar más incertidumbre.
Por su parte, las acciones que se negocian en Wall Street también se hundieron en lo que va del mes. Las bajas llegaron a ser de hasta casi un 30%, pero lo cierto es que se trata de un mercado mucho más volátil.
En cuanto a las acciones y los títulos públicos en el terreno doméstico, los descensos fueron más moderados desde el default, porque la suba del dólar de la última semana hizo que repuntaran los precios de los activos en pesos.