Los informantes dijeron que Uruguay tomó nota, descartó razones geopolíticas y se encargó de enfatizar que la decisión será únicamente teniendo en cuenta los intereses nacionales.
China ya había transmitido una posición similar en marzo pero a un nivel inferior a través de su embajador Wang Gang en una reunión con el ministro de Defensa, Javier García.
El planteo del representante de Xi Jinping llegó algunos días después que el jefe del Estado Mayor de la Armada, el contralmirante Gustavo Musso, rechazara analizar la oferta presentada por la empresa China Shipbuilding Trading Co (CSTC) en un escrito elevado al comandante en jefe, Jorge Wilson.
En ese documento, divulgado semanas atrás por El Observador, Musso mencionó la “situación geopolítica” para excluir al astillero de las consideraciones.
“Debido a la inestabilidad generada por la creciente tensión entre Estados Unidos (occidente) y China, es probable que cualquier aspecto logístico para el mantenimiento presente y futuro de la plataforma y sus sistemas se vea retrasado o disminuido, tanto en tiempos de entrega o disponibilidad de repuestos o respuesta ante desavenencias con el correr del tiempo”, escribió en el comienzo del séptimo punto de su análisis.
El contralmirante agregó que el seguimiento del proyecto se vería dificultado por los “costos de traslado desde y hacia el astillero” tanto de los técnicos asignados a la supervisión del proyecto como de las tripulaciones, lo cual no es “solventable con el actual presupuesto que asigna el Ministerio de Defensa Nacional a la Armada”.
Por último, señaló que “la importación del parabrisas de un ómnibus donado por la embajada de la República Popular China, demoró nueve meses en llegar a Uruguay. Si ello sucediese con una pieza vital del patrullero, el mismo estaría ese tiempo fuera de servicio”.
"Palo enjabonado"
En una entrevista en Desayunos Informales, García no quiso comentar el informe de Musso y se limitó a señalar que la Armada se expresaba a través de su comandante, algo que aún no había ocurrido.
También dijo que había “muchos intereses en juego” y por eso –siguiendo los consejos de los “monos viejos"– "no subía a palo enjabonado". “Yo hasta que no se decida no voy a opinar. La transparencia para mí es un sacramento. No puede ser que por intereses el país no pueda tener patrulleros en el mar”, expresó.
A su vez, informó que una vez que la fuerza terminara el análisis técnico, el tema sería elevado a una comisión en Defensa presidida por el subsecretario Rivera Elgue. En ella también participan otros jerarcas como el director general Fabián Martínez, el director general de Recursos Financieros, Damian Galó, y la directora de Jurídica, Sandra de Souza.
Desde CSTC dijeron a El Observador que enviaron el miércoles una nota a Elgue haciéndole consultas sobre el procedimiento de decisión.
Diferencias internas
El nuevo proceso comenzó en abril de este año, cuando uno de los ayudantes del comandante en jefe Jorge Wilson se comunicó telefónicamente con los representantes de los distintos astilleros para pedirles que presenten ofertas a partir de algunas directivas.
La informalidad del planteo sorprendió a algunos de los representantes, que pidieron recibir por escrito las pautas del nuevo procedimiento para poder discutir con la casa matriz el alcance de las ofertas.
Foto: Leonardo Carreño. Diferencias entre contralmirantes por mejor oferta Tras los contactos iniciales, que incluyeron algunas cartas enviadas por Wilson con especificaciones de las exigencias y reuniones tanto presenciales como virtuales con representantes de las empresas, se estableció que las propuestas debían ser entregadas al comando antes que terminara la tercera semana de mayo.
Con ese plazo sin vencerse, una visita encendió las alarmas entre los interesados. El subsecretario de Defensa, Rivera Elgue, junto al jefe de gabinete de Wilson, el capitán de navío Marcelo da Silva, aprovecharon un viaje a España para visitar al astillero Cardama en Galicia, uno de los participantes.
La información causó desconcierto porque algunos representantes habían cursado otras invitaciones similares sin obtener respuestas por lo que sintieron que se estaba manifestando preferencia por uno de los participantes.
En total se presentaron siete astilleros: los españoles Cardama y Gondán, el coreano Hyundai, el colombiano Cotecmar, el chino CSTC, el holandés Damen y el francés Kership.
El 19 de mayo, cuando se venció el plazo, el comandante Wilson distribuyó las ofertas a los contralmirantes. Les pidió que las estudiaran personalmente -es decir sin conformar equipos de trabajo- y los convocó a una reunión el viernes 26 para discutir y dar sus opiniones.
Según reconstruyó El Observador, ese día quedó de manifiesto que había opiniones divididas, porque el comandante Wilson, el director de Material Naval Héctor Magliocca y el prefecto José Elizondo se inclinaron por Cardama, pero el jefe del Estado Mayor Gustavo Musso se expresó por Gondán mientras que Gustavo Luciani (director de Personal Naval), Diego Vizcay (comandante de Flota) y Miguel de Souza (director de Finanzas) no expresaron una preferencia clara.
Foto: Leonardo Carreño. Contralmirantes de la Armada opinaron sobre ofertas de buques Tras el encuentro, Musso elaboró el informe dirigido a Wilson en el que estampó por escrito su análisis. Ahí manifestó que definir basados únicamente en una eslora mayor a 80 metros, desplazamiento superior a 1500 toneladas, hangar fijo y cubierta para operaciones día y noche de helicópteros AB 412 era un “espectro muy amplio” que abría las opciones a “muy diferentes diseños”.
“Comparar capacidades dependerá más de qué área se desea fortalecer de manera subjetiva” por cada integrante de la Junta de Almirantes que de “ciertos parámetros mínimos claramente establecidos, orientados a comparar con transparencia si las propuestas cumplen o no con las pautas del OPV que la Armada necesita disponer en el mar en las próximas tres décadas”, escribió.
Damen pide explicaciones
Tal como lo había expresado en la reunión, el análisis concluyó que la más favorable era la de Gondán. Igualados en un segundo puesto ubicó a Cotecmar y Kership, y detrás de ellos situó a Hyundai. Último colocó a Cardama.
A su vez, aseguró que no tuvo acceso a la oferta de la holandesa Damen.
“En cuanto a la propuesta de Damen, la misma no fue analizada, pues la referencia técnica es a la oferta efectuada en el 2022, de la cual el Estado Mayor no tuvo acceso”, señaló.
La mención del contralmirante no pasó desapercibida para los representantes de Damen, que expresaron su malestar y pidieron una reunión al comandante Wilson para conocer las razones por las que no fueron evaluados.
Desde la empresa dijeron a El Observador que presentaron la oferta el 15 de mayo, la cual fue recibida “en mano” por la secretaria del jefe de gabinete de Wilson, Marcelo da Silva, quien a su vez les confirmó vía correo electrónico la recepción destacando la “prontitud y celeridad”