Puesto con mercadería brasileña en Paso Molino
María Eugenia Scognamiglio

María Eugenia Scognamiglio

Periodista de actualidad

Nacional > VENTA CALLEJERA

"Es una zona liberada": comerciantes de Paso Molino advierten sobre puestos callejeros ilegales, contrabando y falta de control

Los comerciantes de los locales de Paso Molino están preocupados porque las ventas bajaron y hay cada vez más puestos callejeros robustos; la IM no está fiscalizando la zona
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16 de julio de 2023 a las 05:00

"La Intendencia favorece al infractor y perjudica al comerciante legalmente establecido, ese es el criterio del gobierno municipal", declaró el 23 de abril de 1990 Ceferino Rodríguez, quien era presidente de Cambadu por esos años, al diario La Mañana. El reclamo era para el intendente Tabaré Vázquez debido a la proliferación de los vendedores ambulantes y los puestos de venta callejera en la ciudad que, según los comerciantes formales, los perjudicaban.

Pasaron 33 años de aquel reclamo que cada cierto tiempo revive. Por estos días, los comerciantes de los locales de Paso Molino están preocupados porque las ventas bajaron y hay cada vez más puestos callejeros robustos, que compiten en precios y que, según dicen, no pagan nada por estar allí. A su vez, los mismos puesteros lo admiten: la Intendencia de Montevideo no los fiscaliza. "Es una zona liberada", dijo un vendedor.

Puesto callejero en Paso Molino

En 1991 Vázquez envío un decreto a la Junta Departamental que se aprobó en setiembre de ese año: no podía haber más de seis vendedores por acera en una cuadra, tenían que tener un permiso y estar inscriptos en un registro y el núcleo familiar del vendedor no podía percibir un ingreso superior al salario mínimo por cada integrante de la familia. También debían inscribir su puesto en BPS y DGI, pagar por los "derechos a instalar su mesa" y los vendedores podían ser suplantados en el puesto por "familiares en línea recta ascendente o descendente hasta el segundo grado por consanguinidad", mayores de 18 años.

Pero alcanza con ir a Paso Molino para ver que todo aquello quedó atrás.

–¿Dónde conseguís la mercadería?

–Eso no se dice. Eso es un pique de nosotros. Si es robada, si es de contrabando o si viene de Chuy no te voy a decir. Aunque venga un decomiso de Aduana o la Intendencia nosotros vamos a seguir armando todos los días. –respondió un vendedor.

En su puesto se podía comprar yerba envasada en bolsa de nylon, cocoa, papel higiénico, chocolates, bombones, cereales, galletitas, golosinas. Y la mayoría de los envases estaban escritos en portugués. Al lado, un hombre vendía shampoo y acondicionador de 350 mililitros a la mitad del precio del que lo venden los comercios. El envase –que se vendía a U$ 200– también estaba en portugués y el dorso no tenía el código de barras.

Puesto con mercadería brasileña en Paso Molino

El ambiente entre los vendedores se tornó hostil frente a las preguntas. Ninguno admitió estar inscripto en BPS ni DGI, ni pagar algún tipo de autorización. Dijeron que es su sustento, que familias enteras viven de ese comercio.

–¿De qué se quejan los comerciantes? Si no tenés permiso podes armar tranquilamente –contestó sobre las autorizaciones otro vendedor que tenía un puesto grande de artículos de electrónica.

–¿Y dónde compran la mercadería ustedes?

–En el barrio de los judíos. La Intendencia cuando venía pasaba con un formulario: '¿De quién es el puesto acá?' Anotaban el nombre y chau.

¿Responsabilidad de quién?

En Aduanas, como la mayoría de los que viven en Montevideo, saben que en algunas calles y ferias se venden productos de contrabando. Fuentes de ese organismo dijeron a El Observador que el asunto no es ir a desbaratar el puesto, sino encontrar al proveedor que hay atrás y que incautar seis o veinte kilos de café brasileño en un puesto no resuelve el problema.

Comercio en Paso Molino

Pese a que Aduanas es responsable de controlar el contrabando de productos, entre otras cosas, las fuentes aseguraron que el organismo actúa en los puestos cuando hay una denuncia concreta y que hace operativos en fechas especiales, como las fiestas, el Día del Niño, de la Madre o del Padre. Pero las fuentes también aclararon que el trabajo se hace con la Policía y que es la IM la responsable de fiscalizar la legalidad de los puesteros.

La IM solo está fiscalizando el tramo que está abajo y al costado del viaducto. "Se está concurriendo regularmente a la feria San Miguel (ubicada en el viaducto) y la zona de los permisarios que están ubicados en Agraciada, al costado del viaducto", aseguraron desde la comuna. A su vez, la IM agregó que debido a las obras de la construcción del ferrocarril central, "los permisarios de la calle Agraciada fueron reubicados en la acera de la plaza número siete". Pero esos puestos no comprenden el tramo de Agraciada que queda pasando el viaducto.

El reclamo de los centros comerciales tiene mucho tiempo. Durante el gobierno anterior consiguieron que se forme un "consejo consultivo" que integraba Aduanas, IM, Ministerio del Interior y DGI. Y pese a que hubo varias reuniones con los comerciantes y con la Cámara de Comercio, las empresas sienten que ningún organismo se encarga de ordenar la venta callejera.

Puesto callejero en Paso Molino

Desde la IM dijeron que ahora "se ha venido trabajando (...) para reactivar las actividades comerciales de las avenidas en Unión, Garzón, Paso Molino, Colón y 18 de julio". Pero el "consejo consultivo" no funciona más.

La Intendencia ha recibido reclamos por la venta de alimentos vencidos en puestos ilegales y, en esos casos, se realizaron incautaciones. Sin embargo, desde la comuna aseguraron que "no se registran denuncias diarias ni de comerciantes ni de vecinos por los puestos allí instalados".

Un puesto legal

La Intendencia de Montevideo fiscaliza mediante recorridos y pide los datos del responsable y controla la mercadería que se vende y las medidas que establece la norma para el armado de los puestos.

En caso de que la persona no cumpla con la normativa, la IM primero aplica una intimación. Si la ilegalidad persiste, se "labra un acta de constatación de infracción". La comuna no respondió si exista algún tipo de sanción o multa económica.

A su vez, si el puesto callejero vende alimentos vencidos o mercadería prohibida –como lentes, cigarros, cd's o artículos de contrabando– la comuna la incauta. Para que el puesto sea legal, la persona debe tener inscripción de seguridad social. En general, los puesteros utilizan el mecanismo de monotributo del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), y además debe presentar el cané de salud y el rubro.

En el caso de la feria San Miguel, los puesteros fueron realojados y "se controló que cumplieran con la normativa en cuanto a permanencia en la explotación del puesto", dijeron desde la IM, que aseguraron que "la gran mayoría" de los puesteros de Paso Molino están habilitados para vender allí y que "otros hace hacen usufructo de tolerancias que se les fue otorgada por Inspectores del Servicio de Convivencia en la pandemia". Para esos casos, la IM pretende que regularicen la situación, como se está haciendo ahora en los puestos de 8 de octubre, en La Unión. "El siguiente paso será Paso Molino". dijeron.

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