A fines de los años 90, Radiohead pasó de ser una de las tantas bandas con relativo suceso dentro de la escena brit- pop (uno de los géneros que entonces dominaba el mundo de la música rock) a una especie de mutación del género con toques de free jazz e inquietudes pinkfloydianas de fin de siglo. Todo eso se conjugó en OK Computer, un disco entregado por cinco tipos obsesionados y paranoiqueados con el futuro que marcó un antes y un después en la carrera de los oriundos de Oxford.
Esa voz
Atoms For Peace. El cantante de Radiohead perdió una buena oportunidad de armar un disco diferente a partir de los músicos de su nueva banda. Lo salva su registro vocal, capaz de conmover a pesar del tedio