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Mundo > Higiene y pandemia

Esta es la frase en el Día mundial del agua: "no puedo lavarme las manos"

Unos 3.000 millones de personas en el planeta no disponen de agua y jabón

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22 de marzo de 2020 a las 05:02

Dicen que las desgracias traen desgracias. Y así debe ser, porque a la escasez de agua que ya existe en el mundo, se le agregó la pandemia del coronavirus que golpea más a los más vulnerables en salud y a quienes sufren de la carencia de ese recurso.

El 22 de marzo se conmemora el “Día mundial del agua” y el balance que amerita esta fecha es desolador. Según la ONU, 40% de la población mundial no dispone de agua y jabón; esto es, unos 3 mil millones de personas. En los países menos desarrollados la carencia se eleva al 75%.

Unicef señala que 47% de las escuelas en el mundo no disponen de agua y jabón, resultando afectados más de 300 millones de niños, sobre todo en África. La entidad está distribuyendo jabón para un millón de personas en esa región, pero su importación se ha vuelto difícil por las restricciones de productos procedentes de China e India.

El Banco Mundial desde hace años advierte que los recursos hídricos se encuentran bajo una presión sin precedentes en la mayoría de los países, a medida que la población mundial crece con rapidez.

El problema no es solo la disponibilidad del agua, sino su grado  de potabilidad y seguridad hídrica. El cambio climático ha empeorado la situación y la contaminación está acelerando la propagación de la pandemia.

Hoy en día, nueve de cada diez desastres naturales se relacionan con el agua. A esto hay que agregarle las epidemias, que se propagan con mayor celeridad cuando no se toman las medidas de higiene apropiadas.

Los servicios deficientes de saneamiento se vinculan a transmisión de enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A, el tifus, las diarreas infantiles derivadas de malos hábitos de higiene. Ahora, el coronavirus se suma a esta lista.

Siendo lavarse las manos con agua y jabón en forma correcta una de las mejores formas de reducir el riesgo de contagio del coronavirus, la situación se vuelve crítica.

Las regiones más vulnerables

En el informe “No dejar a nadie atrás” de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2019, se plantea que la región árabe es la de mayor escasez hídrica del mundo.

La escasez de hídrica por persona ha aumentado y continuará aumentando debido al crecimiento demográfico y al cambio climático.

Según datos de la ONU, 63% de los residentes en zonas urbanas de África subsahariana vive sin acceso a lugares donde lavarse las manos. En Asia central y del sur, 22% de la población en las zonas urbanas (153 millones de personas) también carecen de ese tipo de acceso. En la India, por ejemplo, 20% de la población urbana (91 millones de personas) tampoco cuenta con baños o instalaciones para lavarse las manos en sus hogares, al igual que 28% de los indonesios urbanos (41 millones de personas) y 15% de los filipinos urbanos (7 millones).

Generalmente, la falta de agua viene acompañada de otras miserias, como ausencia de electricidad y de sistemas de recolección de basura, viviendas pequeñas que no permiten el aislamiento de algún afectado en las familias (no es posible hacer cuarentena en el hogar), alimentación insuficiente o inadecuada, desnutrición, y otras enfermedades no tratadas.

América Latina y el Caribe

Gran parte de los países de esta región cuentan con buenos flujos hidráulicos. De hecho, esta región posee un tercio del agua dulce del mundo. Sin embargo, sus grandes deficiencias de gestión, hacen que este recurso esté comprometido, o no disponible.

El resultado es que, según el BID, unas 34 millones de personas de América Latina no tiene acceso al agua potable y 200 millones acceden con dificultades, o con frecuencia irregular. La cobertura del saneamiento estaría por debajo del 15%.

De acuerdo a la ONU, los países con más bajos niveles de acceso a servicios básicos de agua y saneamiento son Jamaica, República Dominicana, Honduras, Suriman, Panamá y Nicaragua.

En este momento, por ejemplo, Venezuela está en situación general complicada y en completa cuarentena. Según el Observatorio Venezolano de los Servicios Públicos, en 55% de los hogares de Caracas el agua falta entre 1 y 4 días a la semana. En el interior de Venezuela, la situación es peor.

Venezuela es un país especialmente rico en recursos naturales, pero la mala gestión del gobierno y la desinversión en aguas limpias y saneamiento hicieron que los cortes de agua y de electricidad se volvieran moneda corriente, y las enfermedades de todo tipo están a la orden del día. Ahora el panorama se oscurece aún más con el coronavirus.

 Nicolás Maduro pidió US$ 5.000 millones al FMI para hacer frente a la pandemia. No obstante, la solicitud no fue procesada dado que “no hay claridad” en el reconocimiento oficial del gobierno venezolano, respondió el organismo. Fue una cachetada que tal vez se esperaba, pero que seguramente igual le dolió al gobierno caribeño.

Hagamos un repaso panorámico por algunos otros países de la región:

  • En Brasil, 74% de los ríos presenta algún tipo de contaminación.
  • En México, de 673 acuíferos estudiados, 105 están sobreexplotados (dato de 2018).
  • En Colombia, la calidad del agua está en niveles bajos y los acuíferos acusan concentración de sustancias contaminantes.
  • En Centroamérica, se detecta gran cantidad de enfermedades trasmitidas por el agua no potable, especialmente en áreas rurales.
  • En Guatemala, por ejemplo, 83% de las viviendas rurales no cuenta con drenajes.
  • En El Salvador, se proyecta que para el año 2022, 80% de su territorio estará en niveles de “estrés hídricos”, es decir, no contarán con suficiente agua para ninguno de sus múltiples usos.

Proyecciones

Si no se toman medidas, el déficit del agua potable en el mundo irá de mal en peor, lo que agravará la pandemia que hasta ya suma más de 11 mil muertos hasta el sábado 21 de marzo.

El Banco Mundial prevé que para el año 2025, unas 1.800 millones de personas habitarán en regiones o países con escasez absoluta de agua. Para 2030, el déficit entre la demanda y el agua disponible superará el 40%.

En Uruguay, si bien se cuenta con una riqueza fluvial enorme, hay problemas de contaminación. Las playas de Montevideo estuvieron inhabilitadas durante semanas en una lucha contra las cianobacterias en 2019. Además,en la aldea global  la enfermedad del vecino termina siendo nuestra, y viceversa. La preocupación aumenta y no es para menos.

 

 

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