La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos demandó a la automotriz Tesla, propiedad del magnate de origen sudafricano Elon Musk, por “acoso racial generalizado” en su emblemática planta de California y reclamó una compensación montería para los trabajadores afectados.
Así lo anunció el organismo estatal que vela por la no discriminación cuando se trata de cualquier aspecto del empleo, como la contratación, el despido, la remuneración, las asignaciones laborales, los ascensos, el despido temporal, la capacitación, los beneficios complementarios y cualquier otro término o condición de empleo.
La demanda acusa a la compañía de permitir el acoso racial y de tomar represalias contra quienes se quejaron y denunciaron los hechos ante las autoridades de la unidad de producción, localizada en Silicon Valley. Puntualmente, la acusación señala que los trabajadores negros vienen soportando desde 2015 insultos raciales y la hostilidad de los empleados blancos.
La acción judicial, que sigue a un fracaso intento de mediación, agrega cargos federales a las demandas por discriminación ya presentadas por el estado de California, demandas de empleados individuales de Tesla y una demanda colectiva que involucra a unos 240 trabajadores.
“La compañía sometió a los empleados negros en sus instalaciones de fabricación en California a un acoso racial severo o generalizado, y creó y mantuvo un ambiente de trabajo hostil debido a su raza”, afirma la demanda. "La mala conducta racial fue frecuente, continua, inapropiada, no deseada y ocurrió en todos los turnos, departamentos y puestos", dijo la EEOC.
La demanda detalla que las paredes de la fábrica tenía al momento de la iniciarse la demanda graffitis que incluían esvásticas, horcas y amenazas. La presentación judicial de la agencia agrega que “los insultos se utilizaron de manera informal y abierta en áreas de alto tráfico y en los centros de descanso de los trabajadores”, hechos por los que la EEOC había planteado su preocupación en reiteradas ocasiones.
Aunque la empresa argumentó en varias ocasiones que no tolera la discriminación y toma en serio las quejas de los trabajadores, los documentos presentados en su contra, a juicio del organismo, demuestran que los supervisores y gerentes de Tesla presenciaron abusos raciales pero no intervinieron, y que Tesla no tomó medidas para abordar la mala conducta.
Los trabajadores negros de Tesla que se quejaron de trato racista fueron transferidos a tareas o turnos indeseables, multados injustamente o incluso despedidos, según la demanda. "Después de expresar mi descontento, comencé a recibir críticas por cada pequeña cosa que antes era aceptable, como escuchar música mientras trabajaba", dijo un trabajador negro de citado en la demanda.
La demanda, que además reclama una orden judicial para que Tesla frene el racismo en la fábrica, no es la primera que recibe la automotriz. El año pasado, el estado de California demandó a la compañía través del Departamento de Vivienda y Empleo Justo, que hace cumplir las leyes de derechos civiles del estado, diciendo que había recibido cientos de quejas de trabajadores negros.
En ese momento, y poco después que varias trabajadoras presentaran otra demanda, en este caso por casos de acoso sexual en la planta, Tesla emitió un comunicado en el que sostuvo que se oponía a “todas las formas de discriminación y acoso” y que estaba comprometida a proporcionar “un lugar de trabajo que seguro, respetuoso, justo e inclusivo”.
(Con información de AFP)